miércoles, 16 de noviembre de 2016

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PRESENTACION DEL LIBRO "EL CRISTO DEL CAMINO"

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Esta Navidad comparte el mensaje de "El Cristo del camino".

Pedidos a edverbovivo@hotmail.com




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COMENTARIOS AL LIBRO "EL CRISTO DEL CAMINO"

viernes, 5 de agosto de 2016

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¡YA ESTA EN IMPRENTA1
 

El Cristo del Camino de Patricia Adrianzén es un libro de fácil lectura y seria reflexión en torno a la vida de Jesús según el Evangelio de Marcos. Nos provee una lectura de la vida y misión de Jesús, y nos introduce al contexto de los tiempos en que vivió el Salvador, en diálogo dinámico con nuestro contexto actual.  Las reflexiones y observaciones al final de cada sección nos ayudan a conectar el ejemplo y enseñanzas de Jesús con nosotros mismos y nuestra situación contemporánea.
¡El desafío de seguir a Jesús y sus caminos es una invitación cordial para cada lector!

Dr. Tito Paredes. Ph D
 (Antropólogo peruano) Director de CEMAA (Centro Evangélico de Misiología).


Pocos años después de la pasión y muerte de Jesús, sus seguidores fueron conocidos en Antioquia como personas “del Camino.” En forma de una teología narrativa, este libro presenta quien fue y es Jesús de Nazaret. Es una excelente “Teología del Camino” (siguiendo la idea de Juan A. Mackay) que con claridad, pasión y sencillez nos presenta el camino de la vida de Jesuscristo, nuestro Señor y Salvador.


Toda persona interesada por profundizar su conocimiento de Dios debe leer este libro.


Rev. Charles (Chuck) Van Engen, Ph.D.

Misiólogo y Teòlogo Latinoamericano.  Profesor de teología bíblica de la misión, doctor en teología y misiología por la Universidad Libre de Amsterdam, Holanda.

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"EL CRISTO DEL CAMINO"

viernes, 29 de julio de 2016

PRÓLOGO DEL LIBRO 


Se dice que todo escritor cristiano tiene, tarde o temprano,
la idea de escribir un libro sobre Jesús o la inclinación a
hacerlo. Cuando somos discípulos del Maestro nos cautiva
su personalidad tal como aparece descrita en los Evangelios.
A medida que nos familiarizamos con el texto de los relatos,
se va formando en nuestra mente un retrato de Jesús que sin
duda tiene influencia en la manera en la cual vivimos nuestra
vida como discípulos. 

En el libro que aquí nos presenta Patricia Adrianzén
hay un nivel fundamental que lo constituye la familiaridad
con el texto bíblico. Siguiendo el hilo de su relato volvemos
a leer textos de los Evangelios con los que estamos
familiarizados, y se enriquece nuestra comprensión del
sentido que el autor bíblico tuvo en mente al escribir. Este
nivel inicial va entrelazado con un conocimiento adecuado
del contexto social y cultural del relato bíblico, procedente
de la obra de biblistas que han puesto su erudición al servicio
del lector creyente de hoy. La breve pero valiosa bibliografía
da cuenta de lo mucho que se ha avanzado en ese sentido,
y que nos permite imaginar lo que el texto no dice, con un
aceptable grado de verosimilitud. A ello se unen las notas
de una visión que se va construyendo y completando con
la experiencia vital cotidiana del seguimiento de Jesús –
entusiasta y devota - que la autora no oculta. Su capacidad
literaria y editorial, la cual conozco y aprecio desde hace
tiempo, le ha permitido completar este rico y valioso texto
del que ahora disponemos.

La autora ha tomado como uno de sus temas centrales
la figura del camino para organizar su relato. En ese sentido
está en línea con los propios autores bíblicos que utilizan la
figura del camino como elemento central de su narrativa, al
punto de que Lucas da cuenta en el libro de Hechos de que a
los primeros discípulos se les conocía como “los del Camino”.
Tenemos aquí la fuente de una espiritualidad evangélica que
concibe la vida cristiana como una manera de seguir a Jesús,
que va más allá de la simple admiración del Maestro desde
un cómodo balcón y llega a conocer plenamente a Cristo
siguiéndolo en el camino.




He dedicado tiempo y esfuerzo a escribir acerca de las
imágenes de Cristo en el Perú de ayer y hoy, y de los textos que
dan cuenta de cómo a lo poco recibido de la herencia colonial
se unió durante el siglo veinte un conocimiento más pleno del
Cristo de los Evangelios. A ello ha contribuido, sin duda, la
presencia y el mensaje de los evangélicos y la difusión amplia
de la Biblia desde comienzos del siglo 19. Aprecio en especial
en este libro de Patricia Adrianzén su perspectiva plenamente
evangélica y al mismo tiempo femenina de la persona y la
obra de Jesús. Por mi experiencia familiar y pastoral de más
de ocho décadas he aprendido lo mucho que se enriquece
nuestra comprensión de la fe cuando prestamos atención a las
percepciones propias de la experiencia vital de mujeres que
sirven al Señor como, madres, maestras, pastoras y escritoras.
Mi esperanza y mi oración es que este libro sea leído por
miles de personas de habla castellana, y que les ayude en su
peregrinaje con Jesús en el camino de la fe y la obediencia
transformadoras. Gracias Patricia por haber hecho realidad
este sueño.


Samuel Escobar

Valencia, julio de 2016.

(Samuel Escobar es catedrático emérito de Misionología en el
Seminario Teológico Palmer, en Pensilvania, EEUU, y profesor
del Seminario Teológico de la Unión Evangélica Bautista Española
(UEBE) en Madrid. Es doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación
por la Universidad Complutense de Madrid y doctor honorario en
Teología por la Universidad MacMaster de Canadá.)

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LIBRO "EL CRISTO DEL CAMINO"

martes, 14 de junio de 2016

CERRAMOS LA EDICION DEL MANUSCRITO DE "EL CRISTO DEL CAMINO" MUY PRONTO IRA A IMPRENTA

Max Lucado decía: "Un libro madura dentro de uno de modo misterioso. Colocarlo en el papel es más fácil. La parte más difícil es concebirlo"..."Crear algo compromete el corazón y el alma, Cuando usted crea algo se está poniendo a sí mismo en ello".

Estamos en el proceso, avanzando en las etapas para que pronto salga a luz y lo anunciamos con entusiasmo.

"El Cristo del camino" es un libro de Cristología narrativa. Que propone al lector reflexiones teológicas en base a la vida de Jesús en sesenta episodios breves basados en los evangelios. 

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CATALOGO ACTUALIZADO EDICIONES VERBO VIVO

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Te invitamos a ver nuestro catálogo actualizado















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MUJER Y VIDA CRISTIANA

viernes, 4 de septiembre de 2015

Ediciones Verbo Vivo pone a disposición de sus lectoras nuestra línea especial para la mujer




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LIBRO "ACEPTADAS"




        ACEPTADAS
  Habitando por su gracia, bajo la sombra de sus alas

“Aceptadas”  es un libro que inspira a mujeres que han experimentado  algún tipo de fracaso y no saben o han olvidado cuál es el camino de la restauración. Al ser confrontadas con mujeres bíblicas que enfrentaron situaciones complejas como: Agar, Rahab, Betsabé y Tamar; comprobarán que el único camino es acogerse a la gracia y misericordia de Dios.
El libro contextualiza las vivencias de la mujer moderna que necesita conocer a ese Dios de gracia y verdad.  En paralelo con estas cuatro mujeres de la Biblia que fueron acogidas por el Todopoderoso y nos enseñan cómo habitar bajo la sombra de sus alas. 
¿Qué pueden enseñarnos una esclava, una prostituta, una viuda y una adúltera? ¡Mucho más de lo que podemos imaginar!  Porque Dios redime, transforma y usa a la mujer que se acoge a Él por la fe.  ¡Qué maravilloso que tres de estas mujeres aparecen en la genealogía de Jesús! ¿Dios emparentando con mujeres pecadoras?  ¡Qué maravillosa prueba de amor! Un amor eterno que está al alcance también hoy de todas nosotras.
Si le interesa llevar a su iglesia o ministerio el Retiro "Aceptadas" para mujeres, con la participación de la autora, contáctenos a:
 edverbovivo@hotmail.com 
Pedidos y consultas a este correo o a los siguientes teléfonos: 99-756-4865.

Ediciones Verbo Vivo 
"Forjando una sociedad con valores para el siglo XXI"
Av. Brasil No. 1864, Pueblo Libre, Lima
Tel.: 463-2498, 261-0177
Facebook: Ediciones Verbo Vivo













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Breve análisis y reflexión a la novela "Lágrimas en la lluvia" de Rosa Montero

sábado, 20 de abril de 2013



Por Patricia Adrianzén de Vergara


LÁGRIMAS EN LA LLUVIA

Rosa Montero (Seix Barral)


Cuando escogí leer “Lágrimas en la Lluvia” de Rosa Montero, no imaginé que estaría frente a una  novela de ciencia ficción. Saboreaba aun el recuerdo de algunas frases memorables de “La loca de la casa”, como esta:

“Escribir, en fin, es estar habitado por un revoltijo de fantasías, a veces perezosas como las lentas ensoñaciones de una siesta estival, a veces agitadas y enfebrecidas como el delirio de un loco. La cabeza del novelista marcha por sí sola; está poseída por una suerte de compulsión fabuladora, y eso a veces es un don y en otras ocasiones es un castigo”.[1] 

Y esta: “Regresamos así a la imaginación. A esa loca a ratos fascinante y a ratos furiosa que habita en el altillo. Ser novelista es convivir felizmente con la loca de arriba. Es no tener miedo de visitar todos los mundos posibles y algunos imposibles… los narradores somos seres más disociados o tal vez más conscientes de la disociación que los demás. Esto es, sabemos que dentro de nosotros somos muchos…ser novelista te permite no solo vivir otras vidas, sino también inventártelas…La novela es la autorización de la esquizofrenia.”[2]  

Dando rienda suelta o dejándose poseer por esa “loca de la casa”, en esta ocasión Rosa Montero crea una sociedad futurista, ambientada en Madrid, en el año 2109,  donde conviven en la tierra seres humanos, con replicantes (androides), robots y hasta seres de otros planetas (nombrados despóticamente bichos). Una sociedad inestable donde se evidencia una vez más las debilidades y ambiciones del poder político, el caos social, la búsqueda de la identidad y la lucha por la supervivencia.

Bruna Husky, el personaje principal es una replicante, una detective tecno humana, que se ve envuelta en una trama de alcance universal.  Un ser solitario, con extraordinarias condiciones físicas, pues ha sido entrenada para la lucha, pero con un mundo interior en constante conflicto. Empezando por su soledad: “Los androides eran seres solitarios, islas habitadas por un solo náufrago en medio de un abirragado mar de gentes”.[3]

Y esto es lo primero que llama la atención en la novela, desde la primera página, la descripción de un ser creado para el servicio de los humanos, de una réplica, que con el tiempo lograron conquistar sus derechos en una sociedad desigual. Montero logra crear un personaje con una fuerza psicológica y un realismo impresionante. Al punto que podemos identificarnos con su angustia y su conflicto interior. No es totalmente humana aunque física y psicólogicamente se asemeja mucho. La novela termina siendo una búsqueda personal del sentido de la vida y su propia identidad.

Bruna es una replicante, pero a la vez paradójicamente, un personaje sumamente humano, frágil y sensible, con dolor mental, que evidencia angustia existencial por dos motivos cruciales:

El primero, no tener un pasado verdadero. A los replicantes se les implantaba una memoria artificial con un pasado familiar para tener recuerdos a los cuales aferrarse y simular una vida más larga. A Bruna le habían implantado el recuerdo de una infancia dolorosa, sabía que era irreal, sin embargo se aferraba a ella. En determinado momento tiene la tentación de borrar esa memoria pero no lo hace pues peor sería el vacío, así que no cede cuando se encuentra frente al negocio que ofrecía: “Borrado de memoria selectivo desde 300 gaias, pregonaban las letras luminosas del escaparate, aunque Bruna sabía que deshacerse de los recuerdos largos y complejos que afectaban a diversas zonas del cerebro”.[4]  Luego sufrirá  un gran impacto cuando descubre que su memoria falsa, era la realidad de alguien que la había creado a su imagen y semejanza poniendo en ella todos sus recuerdos. Este hecho afecta profundamente su  identidad. Se pregunta si había heredado de aquel hombre también sus impulsos asesinos y sus rasgos negativos. Esta interrogante me confrontó personalmente, con la idea de un Dios Creador, que nos da su imagen y semejanza. Y en quien encontramos no solamente un sentido de identidad sino de dignidad.


El segundo motivo de angustia era saber casi con exactitud la fecha de su muerte. Los replicantes solo vivían 10 años, pues antes de llegar a esa edad les aparecía un tumor para el cual aun no se había encontrado cura. Bruna ansiosamente cuenta cada día el tiempo de vida que le queda. Inicia la novela contando cuatro años, tres meses y veintinueve días. Y durante toda la novela va descontando los días. La cercanía de la fecha de su muerte no le permite ser feliz ni vivir a plenitud. Siente que tiene un destino injusto frente a los seres humanos que pueden disfrutar de mayor longevidad que sus míseros diez años.

A lo largo de la novela Bruna lucha con enemigos secretos y misteriosos, tiene que desenredar un complot contra ella y contra su género. Pero su mayor contrincante  resulta ser el tiempo que la aproxima a la muerte. Desde la primera frase de la novela: “Bruna despertó sobresaltada y recordó que iba a morir. Pero no ahora”[5];  somos partícipes de esa angustia y esa lucha. 

¿Cómo nos sentiríamos nosotros si nos fuera dado conocer la fecha de nuestra muerte? El argumento de la novela “Las intermitencias de la muerte” de José Saramago, trata este tema de una manera muy peculiar. En principio, en su ficción, Saramago anula por un tiempo el poder de la muerte, esta decide primero no matar “darse unas vacaciones”, y en aquella ciudad nadie muere, creando un caos social. Pero luego, la muerte, decide mejor avisar una semana antes a la víctima pensando que así ésta tendría la oportunidad de arreglar sus asuntos legales, personales, familiares, etc. Pero los seres humanos reaccionan al revés de lo esperado y en vez de saldar con los demás sus cuentas personales y dejar todo arreglado, se entregaban a un desenfreno total, a vivir los placeres asumiendo que así hacían una mejor inversión de las pocas horas que les quedaban de vida. Saramago expresa así una vez más la desilusión en el ser humano que desperdicia hasta las últimas oportunidades a cambio de un estilo de vida hedonista aun ante las puertas de la muerte.


Rosa Montero trata también el tema de la desilusión en la humanidad. Pero crea a una heroína que no cede al chantaje ni a la corrupción del sistema cuando le ofrecen más años de vida. Aunque siente la tentación.  La novela gana así éticamente. Aunque Bruna Husky termina siendo un ser solitario y desilusionado.

No me parece gratuito que Rosa Montero haya iniciado su novela con una cita del Eclesiastés:  

Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo:
un tiempo para nacer, y un tiempo para morir;
un tiempo para plantar, y un tiempo para cosechar;
un tiempo para matar, y un tiempo para sanar;
un tiempo para destruir, y un tiempo para construir;
un tiempo para llorar, y un tiempo para reír;
un tiempo para estar de luto, y un tiempo para saltar de gusto;
un tiempo para esparcir piedras,  y un tiempo para recogerlas;
un tiempo para abrazarse, y un tiempo para despedirse;
un tiempo para intentar, y un tiempo para desistir;
un tiempo para guardar, y un tiempo para desechar;
un tiempo para rasgar, y un tiempo para coser;
un tiempo para callar, y un tiempo para hablar;
un tiempo para amar, y un tiempo para odiar;
un tiempo para la guerra, y un tiempo para la paz.” (Eclesiastés 3:1-8)

Una cita de un libro escrito por un hombre que también saboreó la desilusión aunque lo tuvo todo. Pero vivió lo suficiente y cometió los suficientes errores como para comprender la vaciedad y el sin sentido de la vida cuando no hay fe. Montero toma esta referencia que alude que hay un tiempo para todas las vicisitudes de la vida, empezando por nacer y morir. El tiempo, el tiempo que se escurría de las manos.

Si desde el pasado, en la expresión del pensamiento griego la vida es una lucha (La Iliada) y un camino o un largo viaje (La Odisea). Rosa Montero sitúa a Bruna Husky en un constante escenario de lucha: lucha por la supervivencia, lucha por la identidad, por encontrarse a sí misma, en un camino sinuoso, de traición y desconfianza, donde no hay fe. 

La ausencia de Dios es notable tanto como el concepto de eternidad frente a un panorama cada vez más desalentador. Si algo caracteriza también a “Lágrimas en la lluvia” es la ausencia de la fe. Ausencia de una fe trascendente y ausencia de fe en el ser humano. La duda impera aun en las relaciones interpersonales porque hasta el final otros personajes como su amigo Yiannis es traicionado y la misma Bruna no se sabe en quien definitivamente puede confiar.

Resulta conmovedor y aleccionador el final, que una rep condenada a muerte, salve la vida justamente de este amigo, quien esperaba su turno en la recepción de la empresa de eutanasia que operaba en Madrid.  Y que ambos derrotados y desilusionados puedan unirse finalmente en una breve esperanza antes del fin del mundo. Porque el ser humano siempre se aferrará a la esperanza por más tenue que sea su luz, aunque derrame lágrimas en la lluvia.




[1] Rosa Montero. La loca de la casa. Pg 19
[2] Rosa Montero. La loca de la casa. Pg 27-28
[3] Rosa Montero. Lágrimas en la lluvia. Pg 29
[4] Rosa Montero. Lágrimas en la lluvia. Pg 355.
[5] Rosa Montero. Lágrimas en la lluvia. Pg 11.to saldra antes del leer mas Esto saldra en la pagina al pulsar leer mas

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NUEVO CATÁLOGO - Verbo Vivo

viernes, 8 de junio de 2012

¡Queridos amigos y amigas!:Ya esta en linea nuestro NUEVO CATÁLOGO.Los invitamos a que puedan disfrutarlo y ver las últimas noticias y libros de Verbo Vivo.



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ISHA-II Nuevo devocional para mujeres en base a los Salmos

martes, 29 de mayo de 2012



Isha II- Salmos

 Una dosis diaria de fe para ti

Autoras: Patricia Adrianzén de Vergara y Angélica Díaz de Vera

Palabras de Patricia 
(Peruana)






Al escribir un segundo devocional para mujeres, pensamos en un libro de la Biblia que pudiera proveer una sanidad integral para la vida. Un libro que fuera el instrumento para tener diariamente una cita con el médico eterno, un tratamiento auténtico de fe, una píldora celestial para cada día.



Al mismo tiempo anhelamos escribir un libro que nos pudiera llevar juntas a la reflexión pero principalmente a la adoración. Por eso elegimos los Salmos, el salterio ubicado en el corazón de la Biblia, y que por más de 2000 años ha sido la guía de adoración, oración y comunión para cientos de hombres y mujeres. ¡La mejor fuente de inspiración!



Anhelamos no solamente vivir juntas por un año un encuentro con Dios, sino a través de este nuevo libro devocional, guiar a otras mujeres a una experiencia de adoración genuina, analizando y reflexionando en los Salmos.  A responder en reverencia a su santidad y a su amor. Que aprendamos cada día a deleitarnos en Él y en su palabra.



La Biblia dice: “venid y adoremos”… Resulta mucho más sencillo experimentar la adoración que describirla. Pero tal vez la descripción más sencilla y a la vez más profunda que alguna vez escuché de adoración es la que dijo en una ocasión el pastor David Morse: “Yo adoro cuando con todo lo que soy, me deleito en lo que Él es”. Angélica y yo nos deleitamos cada día estudiando los Salmos y escribiendo para ustedes. Y estamos aprendiendo cada día a deleitarnos aún más en su hermosa presencia. Esperamos que pronto nos deleitemos juntas en Él sin importar la distancia, unidas en un mismo sentir y propósito.


Palabras de Angélica

Isha II- Salmos. Una dosis diaria de fe para ti  
Es un tratamiento del cielo, un encuentro especial con el Señor a diario, donde queda al descubierto nuestra necesidad de Su palabra para vivir conforme a Su propósito eterno. Es una experiencia de corazón a corazón con el Maestro, con el Psicólogo, con el Consejero, con el Padre, con el Amigo. Sé que ha prometido hacer en nosotras cosa nueva y en Su tiempo completará la obra que en nuestros corazones ha comenzado, un día a la vez.
Angélica Díaz de Vera
(Venezolana)

 Dos "plumas" unidas en un mismo propósito.
En el año 2001, Patricia Adrianzén de Vergara fue invitada por la Asociación Editorial Evangélica Venezolana y Editorial Kerusso a dictar un taller en el Seminario Internacional de Formación Editorial.
Patricia disfrutó muchos con los participantes los cuales cariñosamente empezaron a llamarla "Pluma de Águila" aludiendo que había escrito muchos libros en poco tiempo. Este apelativo cariñoso fue muy significativo para ella y siempre lo recordó.

Once años después a través de la internet, Patricia descubre a Angélica quien escribe bajo el seudónimo de "Pluma encendida", lee sus escritos con los cuales se identifica y descubre que es venezolana.  Comienzan una relación amical a través de correos electrónicos compartiendo experiencias y pronto descubren que "ambas plumas" pueden iniciar un proyecto común, ya que ambas comparten la pasión de escribir para bendecir.

Es así como actualmente están dedicadas al estudio de los Salmos y a escribir los 365 devocionales que conformarán este libro.

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LA MUJER QUE EVITÓ UNA MATANZA

jueves, 8 de marzo de 2012



ABIGAIL, MUJER SABIA Y CONCILIADORA

Por: Patricia Adrianzén de Vergara


“Y dijo David a Abigail: Bendito sea Jehová Dios de Israel, que te envió para que hoy me encontrases. Y bendito sea tu razonamiento, y bendita tú, que me has estorbado hoy de ir a derramar sangre, y a vengarme por mi propia mano.” (1 Sam 25: 32-33)

 
A menudo permitimos que las tensiones y los problemas de la vida nos arrebaten la paz. Perdemos esa tranquilidad de espíritu y permitimos que la ansiedad nos gobierne. Más aún cuando surgen los conflictos tenemos varios tipos de reacciones; a veces nos enfadamos, acumulamos ira y amargura, reaccionamos impulsivamente en vez de buscar una solución constructiva. Y perdemos la paz. 

El concepto bíblico de paz, “shalom” en el Antiguo Testamento y “eirene” en el Nuevo Testamento, comunica más que simplemente la idea de ausencia de conflicto.  Se refiere a un estado de bienestar integral y armonía que afecta y se comunica en todas nuestras relaciones.  Shalom es a menudo descrito de acuerdo al modelo triple de: Paz con Dios, Paz con otros, Paz interna

La paz procede de Dios, porque Él es la fuente de la paz, pero depende de nosotras aceptarla y conservarla. Jesús nos las ofreció gratuitamente cuando dijo: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo” (Juan 14: 27) Lo interesante es que cuando Jesús pronunció estas palabras, sabía que no sería fácil para sus discípulos ni para nosotras enfrentar el futuro, pero al mismo tiempo nos enseñó que esa paz no dependería de las circunstancias.
El apóstol Pablo años más tarde explicaría la naturaleza de esa paz, él escribió:

“La paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús” (Filipenses 4:7)

Quiere decir que si enfocamos nuestros pensamientos en Él y en su palabra, obtendremos la paz anhelada que es efectiva a pesar de las circunstancias.

Las palabras del profeta Isaías coinciden con las del apóstol y nos dan la clave para poder hacerlo:

“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.”(Isaías 26:3)
Aunque parezca imposible esto es posible. El reposo, la tranquilidad y la seguridad serán el fruto de nuestra confianza en Dios y de mantener nuestros pensamientos enfocados en Él. Porque Jesús, es el Príncipe de Paz y si estamos asidas de su mano vamos a poder experimentar este fruto de su Espíritu.
Hay un reposo que Dios ha provisto para nosotras, un oasis en medio del desierto, un puerto seguro en medio de la tormenta si nos asimos de su paz. Y eso sobrepasa todo entendimiento porque es una obra sobrenatural de Dios en el ser humano. Por eso es posible que en circunstancias adversas  experimentemos esa paz .

Pero más allá de anhelar la paz para nosotras, debemos procurarla a nuestro alrededor y ser de bendición a los que nos rodean desarrollando un espíritu pacífico. Debemos vivir la paz esas tres dimensiones que hemos mencionado: paz con Dios, paz con uno misma y paz con los demás. Si no estamos en paz con Dios, no vamos a poder estar en paz con nosotras mismas ni con los demás.

¿Estás en paz? No te pregunto si no tienes problemas, sino si en medio de ellos experimentas la paz. Es en tiempos de crisis donde aflorará nuestra verdadera personalidad. Es cuando estamos frente a dificultades que podemos evidenciar que somos mujeres pacificadoras y marcar la diferencia. La pacificación es una tarea difícil, complicada y a menudo dolorosa, pero en la que deberíamos invertir tiempo y esfuerzo.
Además debemos estar seguras que no mantenemos ninguna guerra dentro de nosotras mismas, que todo está perdonado, que no estamos desarrollando un carácter conflictivo ni un clima de temores en nuestro hogar, pues la paz de nuestra casa es nuestra responsabilidad. Cuando la paz de Dios llena nuestro corazón, va a poder fluir hacia sus vidas.
La Biblia también declara que la paz es un camino (Isaías 59:8; Romanos 3:17) implica un cambio y una senda de vida que debemos anhelar transitar. Y debe ser considerado cada día de nuestra vida. ¿Estás guiando a tus hijos a considerar ese camino?
           

Abigail una mujer de Paz: Su historia se encuentra en 1 Samuel capítulo 25.

El ambiente en el hogar de esta mujer no debe haber sido fácil de sobrellevar ya que tenía un esposo difícil. Tal vez su carácter pacífico se fue moldeando ejerciendo la paciencia. Nabal, el nombre de su esposo literalmente significaba “insensato”, y parece ser que realmente lo era, pues la Biblia lo describe además como un hombre duro y de malas obras. (1 Sam 25:3) En cambio Abigail, era una mujer joven, hermosa, inteligencte y sabia. En la conversación que tiene David vamos a comprobar todas estas cualidades. A pesar que esta historia tiene ciento de años, suena familiar. ¡Cuántas mujeres no lidian hoy en día con hombres insensatos!
Sin embargo, Abigail es una mujer que nos enseña a todas cómo enfrentar el conflicto procurando la paz.  Tal vez ya había actuado antes como mediadora entre su esposo y sus vecinos. Porque vemos que sus criados acuden a ella en busca de una solución.

El problema se generó cuando David huía de Saúl, con cerca de seiscientos hombres, estaban cansados, sedientos y hambrientos. Entonces cruzaron por Carmel, lugar donde Nabal se encontraba esquilando sus ovejas. David pensó que ya que él muchas veces había protegido su hacienda y les había dado un buen trato a sus hombres, podía pedirle algo de comer. Así que envió a sus mensajeros con un mensaje amistoso de paz y prosperidad solicitando su ayuda voluntaria. (1 Sam 25:4-8)
Pero Nabal no sólo rechazó la solicitud de David, sino que lo insultó, burlándose de la situación gravosa que atravesaba. Entonces David se enfureció mucho y decidió ir a atacar su casa con cuatrocientos hombres.
Los criados de Nabal temieron y uno de ellos se atrevió a contarle a Abigail lo que sucedía, ya que estaba seguro que Nabal seguiría portándose como un hombre terco e insensato. Es entonces cuando se evidencia el carácter de esta joven mujer quien actúa con rapidez y sabiduría. Examinemos los pasos que ella dio para buscar una conciliación y evitar una matanza. 

a)   La decisión por la paz: 1 Sam  25: 18-20 Abigail escucha atentamente a su criado, se entera del conflicto, reflexiona y muy pronto acciona buscando una solución. El hambre de David y sus hombres había generado el problema y ella resuelve saciarlo. Ella se conoce a sí misma, sabe cuál es su campo de influencia, cuáles son los recursos que tiene para solucionar el problema, no lo dilata ni se queda de brazos cruzados. Acciona en la búsqueda de la paz.

La Biblia dice: “Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estar en paz con todos los hombres” (Ro.12:18).  Abigail sabe que su decisión es trascendental para aplacar la furia de David y para salvar la vida de su casa y de sus criados. Ella se dice a sí misma: "Voy a intentar solucionar este problema, voy a poner todo de mi parte"...Fíjense que no va a pelearse con el esposo, lo conoce, sabe que no lograría nada y la situación es urgente. Así que aplica la sabiduría en la toma de la decisión por la paz.
 Pero en la solución que ella planea hay una segunda lección; Abigail también nos enseña que cuando tenemos los recursos para ayudar y compartir y saciar el hambre o la necesidad de quienes acuden a nosotros no debemos negarnos a hacerlo. Abigail prepara entonces un cargamento de pan, vino, carne guisada, grano tostado y fruta seca y lo manda a David con sus criados.
¿Has aliviado alguna vez el furor de una persona ofreciéndole un buen plato de comida? La sabiduría consiste a veces en descubrir cuál es la necesidad profunda de la persona que tiene el conflicto y ayudar a saciar esa necesidad.
Abigail compartió en fe, no solamente el alimento que esos hombres necesitaban sino que evitó una terrible matanza aun a riesgo de su vida, pues no sabía cómo reaccionaría David. Ella estaba en paz consigo misma: por eso puede enfrentar el problema con sabiduría.

b)     La expresión de la paz: 2 Sam 25: 23-31 En segundo lugar aprendemos de su habilidad para elegir las palabras adecuadas en medio del conflicto.
No sé cuánto tiempo te toma a ti preparar un discurso conciliador cuando surge un problema, pero Abigail tuvo que pensar rápido. En aquellos tiempos no se permitía que una mujer  diera consejo a un hombre, y más aún a un hombre enfurecido, Abigail se interpone entre la ira de David con sus tiernas palabras. Se inclina ante él y empieza pidiéndole disculpas por la ofensa recibida de parte de su esposo.
Con una actitud humilde, se postra delante de David, con el rostro en tierra, le pide permiso para dirigirle unas palabras, (tal vez nosotras hoy en día no nos vamos a arrodillar ante nadie, pero es la actitud de humildad la que cuenta)
Luego le dice que no haga caso de la insensatez de su esposo, que ella no vio a sus siervos que él envió, que ella está allí porque Dios está impidiendo que derrame sangre y se vengue por sí mismo.
Abigail cumple en este momento lo que dice el Proverbio: “La blanda respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor” (Proverbios 15:1) Luego le ofrece el presente para él y para sus hombres.
 
Vuelve a pedirle perdón: “Te ruego que perdones a tu sierva esta ofensa” (imagino cómo se iba aplacando la ira de David) con la actitud mansa y humilde de esta mujer.
 
Luego le dice que ella está segura que Dios cumplirá en su vida todo lo que le ha prometido: “pues Jehová de cierto, hará casa estable a mi señor, por cuanto mi señor pelea las batallas de Jehová, y mal no se ha hallado en ti en tus días.” Aquí Abigail evidencia que conocía los planes de Dios y que tenía fe que se cumplirían las promesas que le había hecho a David. (A estas alturas del diálogo, el enojo de David ya está apaciguado y sabiamente Abigail ha hecho que enfoque su atención en el futuro y en las promesas de Dios)

c)      El conflicto detrás del conflicto: Pero su sabiduría llega más allá. Abigail sabía de qué forma Nabal había insultado a David, conocía su situación, sabía que Saúl lo perseguía y que su vida pendía de un hilo, que vivía escapando en angustia, Nabal había tomado partido por Saúl, se había burlado de esta situación diciendo:
 “Y Nabal respondió a los jóvenes enviados por David, y dijo: ¿Quién es David y quién es el hijo de Isaí? Muchos siervos hay hoy que huyen de sus señores.(1 Sam 25:10)

Abigail entonces cambia el enfoque, le dice lo contrario alimentando sus esperanza y alentándolo a seguir confiando en Dios: “Aunque alguien se haya levantado para perseguirte y atentar contra tu vida, con todo, la vida de mi señor será ligada en el haz de los que viven delante de Jehová tu Dios, y é1 arrojará la vida de tus enemigos como de en medio de la palma de una honda”. (1 Sam 25:29)

En otras palabras le asegura que Dios sigue librando por él las batallas y que finalmente le dará la victoria sobre sus enemigos. Palabras alentadoras para alguien que está sufriendo la persecución y la amenza de muerte.

La actitud de Abigail me confronta. En una época y en una sociedad donde la mujer no era escuchada, ella levanta su voz en una actitud humilde pero firme para evitar una terrible matanza.

¡Cuántas veces desperdiciamos la oportunidad de apaciguar la ira de alguien no solamente eligiendo las palabras correctas, sino con la motivación enfocada en la necesidad de la persona que carga con el conflicto a cuestas! La vida nos presentará diversas oportunidades de hacerlo, en nuestra casa, con nuestros esposos, con nuestros hijos, en el vecindario o en nuestros centros laborales. Tengamos presente la enseñanza de Abigail, la mediadora de la paz.

d)     El fruto de la pacificadora: Abigail consigue con una actitud noble, sabia y generosa lo que buscaba: la paz.  “Y recibió David de su mano lo que había traído, y le dijo: Sube en paz a tu casa, y mira que he oído tu voz, y te he tenido respeto”. (1 Sam 25: 32-33)
Como Abigail, las mujeres tenemos mucho que aportar y frecuentemente va a caer sobre nosotras la responsabilidad de la conciliación. Tal vez en casa libramos pequeñas y grandes batallas. En nuestro centro laboral estamos expuestas también a los conflictos. Recuerda que Dios te ha dotado de sabiduría y que su paz está a tu alcance.

 Podemos hacer oir nuestra voz y que nos respeten, con un carácter pacífico y conciliador, en una sociedad que cada día se habitúa más a la violencia. Amada mujer no desperdicies la oportunidad de hacer oír tu voz sabia y oportuna.


                       
           

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