EL MUNDO ¿UN LUGAR SIN LÍMITES?

viernes, 18 de julio de 2008

¿PUEDE EL MUNDO CONVERTIRSE EN UN LUGAR SIN LÍMITES?

Por Patricia Adrianzén de Vergara.


¿Se ha preguntado usted como sería vivir en un lugar sin límites? ¿Dónde no haya un punto o línea divisoria, que indique un fin o término para la violencia y la inmoralidad?

“El lugar sin límites” es el título de una novela escrita por José Donoso, autor chileno, que retrata a una sociedad con una serie de personajes deteriorados que van hacia una destrucción que no son capaces de evitar. “El lugar sin límites” pinta un escenario de podredumbre humana, un mundo donde la prostitución, el homosexualismo, el abuso, la violencia y otros problemas sociales ahogan y asfixian. Al leer sus páginas, podemos experimentar la angustia existencial de uno de los personajes más desdichados que se pueda imaginar, un ser marginado por la sociedad, hija de una prostituta y un homosexual, quien no tiene escapatoria porque su “mundo” es ese lugar donde ya no hay límites para la conducta humana. La novela, retrata así la decadencia física, moral, espiritual y psíquica del individuo.





Examinando los problemas sociales que enfrentamos en este siglo XXI, como son: el libertinaje y abuso sexual, la violencia, la delincuencia, la corrupción, la injusticia, el terrorismo, los asesinatos aún en el seno de las familias, la depresión, entre otros…nos preguntamos: ¿es que el mundo se ha convertido en un lugar sin límites? Y lo que es peor ¿podemos habituarnos a vivir así y asumirlo como algo normal?

Dios conocía la capacidad humana para el bien y para el mal. El creó hombres y mujeres con libre albedrío pero se encargó de darnos sus leyes, de ponernos límites para una óptima convivencia humana donde apliquemos sus valores. El nos dio esas leyes para que seamos prosperados y experimentemos sus bendiciones; así se lo explicó a su pueblo cuando ellos recibieron sus mandamientos de mano de Moisés:

“Ahora pues Israel, ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma; que guardes los mandamientos de Jehová y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que tengas prosperidad?” (Deuteronomio 10:12-15).

Si el fin es nuestra prosperidad y bienestar, ¿por qué entonces tanta renuencia a obedecer sus mandamientos? Es curioso descubrir que el hombre rechaza las leyes de Dios porque las asume como un peso adicional sobre su vida, como algo tedioso que cumplir, como mandamientos sin sentido, y no se da cuenta que Dios pone límites a nuestra conducta justamente porque piensa en nuestro bienestar y prosperidad. El mismo sentido tienen las palabras de Jesús cuando dijo:

“Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma. Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana”. (Mateo 11:29-30)


Jesús puede ponerse de ejemplo en este pasaje porque él mismo ha llevado un yugo aprendiendo obediencia mediante el sufrimiento. Pero nos asegura que su yugo es “cómodo, suave y ligera su carga” porque puede ayudarnos a llevarlo mediante su Espíritu. No porque sea fácil y sencillo obedecer a Dios sino porque al hacerlo nos sentiremos aliviados y hallaremos esa paz y bienestar que necesitamos. El yugo de Cristo, todos sus preceptos, se resumen en una palabra: Amor. Amar a Dios, a nuestro prójimo y obedecer sus leyes dará como resultado “ese descanso para nuestra alma”, esa paz espiritual y emocional que el mundo busca desesperadamente pero paradójicamente la aleja cada día al rechazar las leyes de Dios.


Sí, el mundo puede convertirse en “un lugar sin límites” si lo permitimos. El desenfreno empieza a desplazar a la moralidad, el relativismo a la ética, el individualismo a la nobleza, el sensualismo a la racionalidad. ¡Y no podemos quedarnos de brazos cruzados!

Es tan sencillo y a la vez tan trascendente elegir o despreciar sus mandamientos, para vivir plenamente o sucumbir ante el pecado. Reconozcamos que la raíz de los problemas sociales que enfrentamos está en ignorar y menospreciar sus mandamientos. Frente a ello, nuestra misión como cristianos es impactar con los valores del reino a una sociedad que camina sin Dios hacia la decadencia moral y espiritual. Es la misma misión que nos dejó Jesús:

“Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad en lo alto de una colina no puede esconderse. Ni se enciende una lámpara para cubrirla con un cajón. Por el contrario, se pone en la repisa para que alumbre a todos los que están en la casa. Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben al Padre que está en el cielo.” (Mateo 5:14-16)

Alumbremos con nuestra conducta y ayudemos a preservar la sanidad moral de nuestra sociedad, evitemos que las generaciones siguientes piensen en un mundo con valores como una ficción, esforcémonos por legar a nuestros hijos un futuro mejor. Y tomemos en serio hoy más que nunca las palabras de Jesús: “Ustedes son la sal de la tierra” (Mateo 5:13)

Sólo así contribuiremos a evitar que el mundo se parezca cada vez más a ese “lugar sin límites”.

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ULTIMA PUBLICACIÓN DE EDICIONES VERBO VIVO

UN CURSO, UN LIBRO, UNA GUÍA, UN RECURSO PARA USTED, PARA SU IGLESIA Y PARA SUS LÍDERES
Ya salió "Construyendo Líderes" un importante libro escrito especialmente para líderes y diseñado para fomentar la madurez y efectividad dentro del liderazgo cristiano. "Construyendo Líderes" presenta una visión balanceada del liderazgo con claro desafío práctico y espiritual para todos los que desean crecer en la responsabilidad espiritual dentro del Cuerpo de Cristo. En los 30 capítulos, dentro de las cinco secciones principales, se discuten los principios esenciales para la formación del líder cristiano, incluyendo: Preparación para el liderazgo Visión Unción Motivación Fe Comunicación Ministerio de equipo. Además cada sección tiene ejercicios prácticos para desarrollar con su liderazgo. El Dr. Bob Gordon fue un respetado evangelista y maestro bíblico a nivel internacional, que falleció lamentablemente en Septiembre de 1997. Fue el Director Internacional de Kerygma Christian Ministries en Nolfolk, Inglaterra. Después de haberse graduado de la Universidad de Manchester fue capellán de la Universidad de Dirham. Se desempeñó además como profesor de Estudios del Antiguo Testamento en el London Bible College. El Dr. Gordon escribió varios libros estratégicos que han sido traducidos a muchos idiomas y distribuidos a nivel mundial. Algunos de sus títulos son: Foundations of Christian Living, Master Builders, Disciples of Jesus, 1, 2 & 3, The Disciple¨s Handbook for the Spirit-Filled Life, First Steps, Explaining the Cross, Explaining the Holy Spirit.

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¡CRISTO VENCIÓ A LA MUERTE!

lunes, 14 de julio de 2008

Por Patricia Adrianzén de Vergara

“¿Dónde está muerte tu aguijón, dónde sepulcro tu victoria?” 1 Corintios 15:55

Hoy abrí el correo electrónico y leí estas palabras:

“El día de ayer a las 10:30 p.m, el Señor decidió llevarse a su presencia a mi mamá Mónica, quien después de tener un cáncer que nadie conocía, ni ella misma durante un año; partió sin sufrir ningún dolor, mostrando Dios así su amor hacia ella y hacia nosotros”.

Siempre que recibimos la noticia que alguien muere se produce un impacto en nuestra alma. Más aún si esa persona es un ser querido alguien a quien conocimos y admiramos. Leer la nota de la muerte de esta mujer, impactó también mi corazón, ella se dedicó en esta vida a servir al Rey de reyes, quien se la llevó finalmente de una manera dulce y tierna como cuentan sus familiares.

Hablar de la muerte nunca será fácil, pues nadie está preparado para morir.

Aunque es nuestro destino, pero no el fin. Como evidencian las palabras y la paz de las personas que escribieron esta nota porque tienen la certeza de la vida eterna.

Hace poco terminé de leer la novela del escritor portugués José Saramago “Las intermitencias de la muerte”. En su ficción el autor imagina un país donde inesperadamente la muerte suspende su trabajo y la gente deja de morir. ¿Se imagina usted como reaccionaría la gente frente a la perspectiva de una vejez eterna? Pues bien este hecho en la novela primero desata una euforia colectiva, pero luego el caos y la desesperación. Ya que los hospitales con los enfermos terminales, que no morirán colapsan, igual que los asilos de ancianos y varias empresas empiezan a quebrar como las funerarias y las compañías de seguros. Se buscarán entonces formas desesperadas de cruzar la frontera para que los que tengan que morir finalmente mueran. Durante siete meses, que duró la tregua de la muerte se fueron acumulando 62,580 moribundos en ese país. Hasta que la muerte decide retornar y cambiar su táctica, ya no dejar de matar, sino enviar una semana antes una nota escrita de su puño y letra anunciando a la persona su muerte irreversible para que tenga tiempo de arreglar sus asuntos.

Saramago nos entrega nuevamente una novela bien escrita, amena, entretenida con profundas interrogantes filosóficas, pero desde la perspectiva de su ateísmo, donde Dios sigue siendo el gran ausente o el gran indiferente y dónde lamentablemente no hay una respuesta para la humanidad. Haciendo referencia al mismo pasaje bíblico con el que iniciamos el artículo él escribe:

Muerte, dónde está tu victoria, sabiendo no obstante que no recibirá respuesta, porque la muerte nunca responde, y no es porque no quiera, es sólo porque no sabe lo que ha de decir delante del mayor dolor humano”. [1]

Saramago se queda contemplando el dolor de la humanidad y no halla respuesta porque Dios y su palabra no están siendo considerados. Saramago ignora que el apóstol Pablo con esta expresión exaltaba el triunfo de la resurrección de Cristo, mofándose de la muerte, pues Jesús había conquistado para nosotros la vida eterna. Es como dijera: “Hasta ahora hemos sido tus prisioneros, pero ahora se han abierto de par en par las puertas de la cárcel y hemos quedado libres; se acabó tu dominio, se acabaron tus victorias”. [2] Y ésa es la mayor respuesta para la humanidad. Que Cristo venció a la muerte, que podemos tener victoria sobre el aguijón del pecado y que morir para nosotros será ahora pasar a los brazos del Señor.

Leer el evangelio de Juan desde la perspectiva del cordero de Dios que quita el pecado del mundo (Jn 1:29), del amigo que pone su vida por los que ama (Jn 15:13), del buen pastor que entrega voluntariamente su vida por las ovejas “Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida para volverla a tomar, Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla y tengo poder para volverla a tomar” (Jn 10:17-18), del Maestro que consuela a sus discípulos antes de partir y les promete una morada junto a él en los cielos (Jn 14:2) y del que finalmente se proclama como “la resurrección y la vida” (Jn 11:25-26) constituye la mejor respuesta a cualquier interrogante acerca de la muerte.

Jesús fue el único ser humano que caminó voluntariamente y concientemente hacia la muerte (Hch 8:32; Is 53:7-11) sabiendo que con su resurrección conquistaría para nosotros la vida eterna. Te animo, querido lector a revisar los pasajes que hemos citado en el párrafo anterior y a leer nuevamente el evangelio de Juan desde esta perspectiva. Y que luego puedas proclamar con tus labios que ¡Cristo venció a la muerte!


[1] José Saramago. Las intermitencias de la muerte. Pg 165.

[2] Comentario bíblico de Matthew Henry . pg 1633.

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Cien Años De Soledad Y Los Pecados Generacionales

jueves, 14 de febrero de 2008

Por: Patricia Adrianzén de Vergara




¿Ha percibido usted situaciones repetidas en algunas familias? ¿Conoce a padres alcohólicos con hijos alcohólicos? ¿A padres divorciados con hijos divorciados? ¿A abuelos o padres iracundos con hijos iracundos?



“No te inclinarás a ellas, porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos”. (Exodo 20:5-6)

El pecado generacional tiene que ver con conductas repetidas en algunas familias. Cuando hablamos de pecados generacionales, nos referimos al pecado cometido, en vida, por los antecesores (padres, abuelos, bisabuelos, etc.), que lamentablemente se repite en las vidas de sus hijos, a través de la influencia de la mala conducta cuando ésta no se rompe por el poder de Dios.

Este pasaje nos muestra claramente que los pecados de los padres, incluido sus debilidades y tendencias hacia esos pecados, se transmiten a las generaciones siguientes, es decir, hacia sus hijos. La Biblia explica que la iniquidad de los antepasados trae maldición sobre la línea familiar. La palabra “iniquidad” no significa hechos pecaminosos solamente sino “perversidad” y viene de la raíz hebrea que quiere decir “estar doblado o torcido”. La palabra sugiere una actitud básica de rebelión, además de las consecuencias que produce esa iniquidad.





El pasaje con el que iniciamos esta reflexión revela que “si los padres han muerto en su iniquidad y los hijos siguen sus pasos, adorando a dioses falsos por la tradición de sus padres, Dios no lo soportará y los castigará hasta la cuarta generación”. Esta advertencia a simple vista pudiera parecer muy drástica, pero no es así cuando comprendemos que el pecado de idolatría además de ofender a un Dios Santo y misericordioso, conllevaba una serie de prácticas paganas que iban contra la moral y atentaba aún contra la integridad de la familia ya que muchos “pasaban a sus hijos por fuego” para agradar a sus ídolos. Dios quiso preservar a su pueblo de estas prácticas paganas.


Es importante señalar que Dios no castiga a los hijos por los pecados de los padres, excepto cuando ellos los perpetúan. Pero también va a demostrar su misericordia a miles de generaciones, hasta la milésima generación de los que le aman y guardan sus mandamientos. ¡Y esa es una promesa maravillosa! Su misericordia y bendición sobre aquellos que le aman y obedecen alcanzan a mil generaciones.



CIEN AÑOS DE SOLEDAD Y EL PECADO GENERACIONAL



Cien años de soledad es una novela del escritor colombiano Gabriel García Márquez, quien obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1982, y es considerada una obra maestra de la literatura hispanoamericana y universal. La novela fue publicada en Buenos Aires en 1967, con un tiraje inicial de 8.000 ejemplares; hasta la fecha se han vendido más de 30 millones de ejemplares y ha sido traducida a 35 idiomas.


Cien años de soledad relata la historia de la familia Buendía a lo largo de seis generaciones en el pueblo ficticio de Macondo. En la novela, todos sus personajes parecen predestinados a padecer de la soledad, como una característica innata de la familia. El pueblo mismo vive aislado de la modernidad y en el olvido sufriendo tanto como sus personajes las consecuencias de su soledad y abandono. Pero no solamente es la soledad lo que acompaña a las seis generaciones de Buendía, sino que hay circunstancias familiares y pecados que se repiten de los padres hacia los hijos.
Podemos encontrar por ejemplo el incesto en cuatro generaciones. Las relaciones entre parientes se marcan dentro del mito del nacimiento de un hijo con cola de cerdo; a pesar de ello, estas se dan entre diversos miembros de la familia.


La pasión sexual es otro elemento significativo. La mayoría de las relaciones que se establecen están marcadas por la pasión. Aún cuando llega el amor, es como una enfermedad, que desemboca en la pasión. En una generación de cien años sólo hay un protagonista engendrado con amor.
La violencia y la venganza son otras características enmarcadas dentro del contexto de una guerra civil. El Coronel Aureliano Buendía invierte gran parte de su vida en una guerra que finalmente lo deja con un sentido de derrota y despropósito en la vida y otros personajes como Arcadio quien muere fusilado. La novela se inicia justamente con el asesinato de Prudencio Aguilar a manos de José Arcadio Buendía.


Son tan repetitivas las conductas a través de las generaciones que el personaje Ursula Iguarán (la madre, quien vive cien años) concluye cuando su bisnieto le repite las mismas palabras que años atrás pronunciara su propio hijo: “Y una vez más se estremeció con la comprobación de que el tiempo no pasaba, como ella lo acababa de admitir, sino que daba vueltas en redondo.”

El personaje Pilar Ternera también reconoce lo mismo: “Porque un siglo de naipes y de experiencias le había enseñado que la historia de la familia era un engranaje de repeticiones, una rueda giratoria que hubiera seguido dando vueltas hasta la eternidad, de no haber sido por el desgaste progresivo e irremediable del eje”.


Según García Márquez hasta los recuerdos se transmitían de generación en generación:
“Aureliano Segundo lo reconoció de inmediato, porque aquel recuerdo hereditario se había transmitido de generación en generación, y había llegado a él desde la memoria de su abuelo”.

En determinado momento Úrsula Iguarán cree que puede romper esta maldición educando a uno de sus bisnietos para que sea cura y llegue a ser Papa, pensó que:
“nadie mejor que ella para formar al hombre virtuoso que había de restaurar el prestigio de la familia, un hombre que nunca hubiera oído hablar de la guerra, los gallos de pelea, las mujeres de mala vida y las empresas delirantes, cuatro calamidades que, según pensaba Ursula, había determinado la decadencia de la estirpe”. Sin embargo, pese a los esfuerzos de toda la familia para que este sueño se concrete José Arcadio no llega a ser cura.


El desenlace de la novela nos lleva a compadecer al personaje que carga sobre sus hombros el peso de todas esas generaciones de antepasados, porque sin saberlo él había incurrido en el mismo pecado de incesto. Aureliano Babilonia reflexiona y descubre: “y en aquel relámpago de lucidez tuvo conciencia de que era incapaz de resistir sobre su alma el peso abrumador de tanto pasado”. ¿Hemos permitido un peso de esta naturaleza sobre la vida de nuestros hijos?


La novela acaba con un sentido de fatalismo: “Sin embargo, antes de llegar al verso final ya había comprendido que no saldría jamás de ese cuarto, pues estaba previsto que la ciudad de los espejos (o los espejismos) sería arrasada por el viento y desterrada de la memoria de los hombres en el instante en que Aureliano Babilonia acabara de descifrar los pergaminos y que todo lo escrito en ellos era irrepetible desde siempre y para siempre, porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra”.






Gracias a Dios que no vivimos en un mundo ficticio, sino que la realidad por más cruda que sea nos permite una segunda oportunidad si nos arrepentimos y le pedimos a Dios que sea él quien rompa las cadenas de maldad en nuestras vidas. El sacrificio de Cristo rompió con las maldiciones del pasado. ¡Y sí tenemos oportunidad sobre esta tierra!


¿Hay pecados generacionales en tu familia? Acércate a Dios y recuerda que su misericordia está a nuestro alcance, como dice el libro de Proverbios: la maldición de Jehová está en la casa del impío; mas él bendecirá la morada de los justos. (Prov 3: 33)

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Presentacion del libro Clonados en el Espejo

martes, 5 de febrero de 2008

Presentación del libro Clonados en el Espejo Roger Vergara, Patricia Adrianzén, Ps. Pedro Arana Brindis de honor Libro Primera Edición Palabras de Patricia (Autora) Palabras de Rvdo. Roger Vergara (director) Palabras del Rvdo. Pedro Arana (Presidente de Sociedades Biblicas)

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Litt World 2000

miércoles, 30 de enero de 2008

Rev. Roger Vergara en Cambridge, Octubre 2000

Roger y Patricia con otros participantes

Roger y Patricia en el Palacio de Buckingham

Clausura Litt World

Confraternizando

Litt World Londres, Octubre 2000

Patricia Adrianzén y Jeanette Windle, escritoras

Patricia y Keila Ochoa Harris, en Londres

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Zoo-rpréndete. Y aprende de los animales.

martes, 22 de enero de 2008

Título: Zoo-rpréndete. Y aprende de los animales.

Autora: Keila Ochoa Harris.

Número de páginas: 190.

Fecha de publicación: Enero 2008-01-04

Cuarenta cuentos, cuarenta valores y cuarenta lecciones. ¿Qué sucedería si los animales hablaran? ¿Qué valores podríamos aprender de ellos? Este libro pretende facilitar la adquisición de valores y normas sociales por medio de personajes animales. Cada cuento busca ejemplificar los valores humanos y se acompañan de preguntas que ahondan en la comprensión del texto y del valor que comunican. Además cada uno se acompaña con un modelo de lección con actividades opcionales para fomentar algunas de las inteligencias emocionales que ayudarán al desarrollo del niño.

Ideal como una herramienta para el profesor en la clase de tutoría o educación cristiana. Ideal también para un plan lector. Se sugiere para niños de 3ro. A 5to de primaria.

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Joven, decide ser tú

Título: “Joven, decide ser tú”

Autora: Patricia Adrianzén de Vergara.

Casa editora: Verbo Vivo

Fecha de publicación: Primera edición Marzo 2001.

Segunda edición: Diciembre 2008.

Número de páginas: 160.

Categoría o clasificación del título: Devocionales para adolescentes.

ISBN: 9972-849-02-03

Es un libro que contiene cien historias juveniles diseñadas para la reflexión personal y el comentario grupal. Historias que en su conjunto, forman la trama de una novela juvenil en la que se mezcla la ficción y la realidad y los nuevos desafíos éticos de nuestro siglo.

A través de la Internet un adolescente contacta con un científico y se ofrece para ser clonado. Desapareciendo misteriosamente y dejando un vacío en su familia y en sus amigos, el joven se embarca en la aventura. Secuestrado en un extraño país por muchos meses, frente al espejo, va a tener el tiempo suficiente para reflexionar y cambiar su visión de la vida. Mientras tanto el espejo refleja también los rostros, sentimientos y actitudes de sus amigos.

Paralelamente, personajes bíblicos se miran también en el espejo de sus circunstancias, relacionadas con las situaciones contemporáneas de los personajes adolescentes de la historia, y les transmiten sus valores. (Adán, Eva, Caín y Abel, José , Samuel, David, Daniel y sus amigos, Lea, etc)

El espejo refleja tanto los nuevos desafíos éticos de nuestra generación, como el mundo interior de los adolescentes. El libro está ilustrado y provee por cada historia preguntas para una dinámica grupal.

Un libro ideal para conocerte a ti mismo y valorar tu individualidad. Con 500 preguntas para la dinámica de grupo y cien valores.

Ideal para la clase de Educación Cristiana para jóvenes de 1ero y 2do de Secundaria.

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Profecías y Palabras de la Cruz

Por: Patricia Adrianzén de Vergara

“Angustiado él y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció y no abrió su boca” (Isaías 53:7)

Era la fiesta de la pascua, había llegado su hora y el cordero de Dios era sacrificado. Luego de azotar su cuerpo lo arrastraron por las calles hasta llegar al monte calvario. Exhausto y sin fuerzas, terriblemente adolorido dejó que jalaran sus extremidades y las clavaran sobre la cruenta cruz. Su cuerpo herido, manaba sangre desde sus sienes…pero lejos de despertar la compasión en sus verdugos y en quienes lo condenaron a tan ignominiosa muerte, los insultos y las burlas lo azotaron también. Todo estaba profetizado…

“Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado y no lo estimamos” (Isaías 53:3)

Usualmente el desprecio genera más desprecio, la ira más ira y la venganza, venganza. Pero él no anida estos sentimientos en su corazón. Tal vez esperaron que de sus labios brotaran palabras de ira, de condena, maldiciones, respuestas a los insultos, pero sólo fluye una breve oración:

“Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”. Lc 23:34

La pureza de su alma se revela en el momento más dramático, cuando su cuerpo suspendido entre el cielo y la tierra carga con el castigo de toda la humanidad.

Él herido y humillado clamaba por perdón. No pedía por sí mismo sino por aquellos que causaban su dolor, por los aniquiladores del cuerpo y del alma, por los ciegos que osaban guiar a otros ciegos, por los pecadores y crueles, por los viles, por cada uno de nosotros.

“Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores”. (Isaías 53:12)

Crucificado entre dos ladrones, como decía la Escritura “fue contado entre los pecadores”. Pero él no considera su ignominia, aún cuando alguien más se atreve a provocarle, alguien que sufre colgado desde la otra cruz. Mientas otro profundamente impactado por esa oración de amor lo defiende y le suplica que se acuerde de él cuando esté en su reino.

“De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso”. Lc 23:43

Otra respuesta sorprendente. ¿Cómo es que aquel que delinquió puede acceder al reino de los cielos? Sus palabras revelan el misterio de la gracia. Por aquél también es que él estaba pagando un alto precio y su arrepentimiento y su fe eran las únicas llaves de la puerta de la salvación…Creer y clamar…creer y pedir…porque el que busca halla y a quien llama se le abrirá. Su compañero de suplicio sería el primer fruto de su dolor.

“Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos” . (Isaìas 53:11)

Porque como lo anunciara Juan el Bautista: “Este es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo”… Su madre lo supo desde siempre, le fue anunciada su misión para con este mundo desde el principio, aún su nombre revelaba el propósito por el cual se hizo hombre: “Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados” (Mateo 1:21). Pero ¡qué dolorosa había sido la forma de reconciliar al mundo con Dios! El dolor ha minado su alma, no se separa del hijo y siente que con su vida se va también la de ella. De pronto recuerda que ese momento también le fue profetizado cuando él era un bebé:

“y los bendijo Simeón Y dijo a su madre María: he aquí, éste está puesto para caída y para levantamiento de muchos en Israel, y para señal que será contradicha (y una espada traspasará tu misma alma), para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones”. (Lc 2:34-35)

Y ciertamente una espada entonces traspasaba su alma, un dolor agudo que parecía terminar con su vida. Jesús lo entiende así, sólo él conoce el corazón humano, sabe que su madre sufre y provee para ella también un tierno consuelo, porque la amistad y el amor filial fueron frutos que también supo cultivar en esta vida:

Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer: he ahí tu hijo.

Después dijo al discípulo: He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa. (Jn 19: 26-27)

El cáliz amargo está a punto de ser sorbido por completo, las horas pasan y las fuerzas se agotan, la sangre fluye a raudales, las energías sucumben, el dolor y el desgarro interior de su carne, sus músculos, sus tendones han hecho que experimente lo inimaginable. Su cuerpo se deshidrata y pide de beber. Lejano está el recuerdo de aquella ocasión junto al pozo de Samaria cuando le pidió lo mismo a una mujer para saciar luego la sed espiritual de ella. Ahora vuelve a tener sed, su humanidad pide a gritos un poco de agua que refresque sus labios. Le dan vinagre en vez de agua y nadie advierte aún que en este acto también se cumple la Escritura:

Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliese: Tengo sed. (Jn 19:28)

Hay dolores que trascienden el cuerpo, la soledad honda y profunda lo circunda y lo envuelve en el momento en que el Padre santo se aleja. El cordero carga sobre sí todo el pecado de la humanidad y la santidad del Padre no resiste. Él que desde la eternidad fue uno con el Padre siente que éste se aleja y experimenta la separación y el dolor emocional más profundo.

Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? Mt 27:46.

Sabe entonces que el final se aproxima. No puede durar más aquel tormento. La justicia de Dios ha sido satisfecha y su cuerpo cargó el pecado de la humanidad. Por nosotros fue castigado:

“Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados”. (Isaías 53:5)

Este es el misterio de la cruz. Un hombre justo entregando voluntariamente su vida por los injustos. Un hombre plenamente conciente de su misión, humillándose a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte:

Cuando Jesús hubo tomado el vinagre dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu. (Jn 19:30)

Vuelve a los brazos del Padre, vuelve a compartir su gloria. Y Dios le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda odilla de los que están en los cielos y en la tierra y toda lengua confiese que Jesús es el Señor para gloria de Dios Padre. Sus últimas palabras nos revelan esa comunión que tenía con el Padre y que con su muerte conquistó para nosotros:

Entonces Jesús clamando a gran voz dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. (Lc 23:46)

¿Por qué sucede entonces que el misterio de la cruz suele ser incomprendido? ¿Por qué hombres y mujeres pasamos de largo sin escuchar su llamado? ¿Por qué otros blasfeman y lo ofenden? ¿Por qué menospreciamos con tanta facilidad su gracia y su perdón?

Entender las palabras de la cruz y las profecías que se cumplieron durante su vida y en el momento de su muerte debería llevarnos no solamente a una reflexión profunda sino a dar una respuesta. No podemos permanecer indiferentes frente al acto de amor más real y auténtico de la humanidad.” Porque nadie tiene mayor amor que éste, dijo Jesús, que uno que da la vida por sus amigos”. (Juan 15:13)

Las profecías y las palabras de la cruz confirman el propósito de su muerte: la salvación de la humanidad. Tú salvación y la mía. Cuando mires a la cruz en esta semana santa, acepta esa gracia derramada de su sacrificio hacia tu vida, porque:

“He aquí el cordero de Dios que quita el pecado del mundo”… Ahora resucitado, sentado a la diestra de Dios Padre, esperando por ti.

Que Dios te bendiga.

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Joven, tú decides en el amor

Título: Joven, tú decides en el amor.

Autora: Patricia Adrianzén de Vergara

Número de páginas: 180

Fecha de publicación: Noviembre 2007

ISBN: 978-9972-849-14-5

Cien historias. Cien valores. Cien Proverbios. Retratando circunstancias que los jóvenes enfrentan día a día y sobre las cuales tienen que tomar decisiones, la autora escribe cien historias que juntas forman la trama de una excelente novela para jóvenes. Cada historia desarrolla un valor y un principio bíblico respecto al tema del amor y la sexualidad. Basado en el libro de Proverbios, intenta responder las preguntas fundamentales que los jóvenes de esta generación se hacen al enfrentar el reto de amar en esta etapa de sus vidas.

Ideal para la lectura personal y para el estudio en grupos pequeños. Contiene además quinientas preguntas para la dinámica de grupo y cien temas. Ideal para 4to y 5to de secundaria.

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Presentación del Libro "El Desafío Posmoderno"

lunes, 14 de enero de 2008

Fotos del pastor Salvador Dellutri, en la presentación de su libro en Lima. Argentino, es un destacado evangelista, periodista, escritor y conferencista internacional, orador principal en actividades de organizaciones en América Latina y los Estado Unidos. Es pastor de la Iglesia de la Esperanza en la ciudad de San Miguel, al noroeste de Buenos Aires. Fue presidente de la SBA [Sociedad Bíblica Argentina]. Es autor de siete libros, tres tangos sobre Buenos Aires y quince obras de teatro. Conduce el programa radial "Tierra Firme".

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Joven, tú decides

jueves, 3 de enero de 2008

Título: “Joven, tú decides” (Cien historias en base al libro de Proverbios)

Autora: Patricia Adrianzén de Vergara.

Fecha de publicación: Primera edición: Marzo 1999.

Segunda edición: Agosto 2002.

Número de páginas: 171 páginas.

Categoría o clasificación del título: Devocionales para adolescentes.

ISBN: 9972-9096-2-X

En este libro, la autora desafía a los adolescentes a tomar decisiones sabias en su vida guiándoles a aplicar los principios del libro de Proverbios como valores que son necesarios para su desarrollo. Para cumplir su objetivo crea una divertida historia novelada, en cien episodios breves, donde personajes tipo del adolescente enfrentan diversas circunstancias en la vida. Cada una de las cien historias hace referencia a un texto de Proverbios, tiene un tema específico y propone además preguntas para la discusión en grupo con otros textos bíblicos que refuerzan el valor y la verdad espiritual enseñada.

Así el libro confronta directamente al joven a tomar decisiones sabias frente a temas como: la honestidad, la moralidad, la disciplina, las malas influencias, el enamoramiento, los vicios, el libertinaje sexual, las drogas, la obediencia, la pornografía, el abuso sexual, la amistad, las diversiones, el espiritismo, el suicidio, la Nueva Era, entre otros. El libro está bellamente ilustrado.

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