MUJERES BÍBLICAS Y MUJERES DE HOY

viernes, 20 de mayo de 2011

Escribir una serie de libros para mujeres, ha resultado una experiencia muy gratificante. Explorar las experiencias de vida de las mujeres bíblicas y relacionarlas con las experiencias que vivimos las mujeres hoy, ha enriquecido realmente mi vida. Desde Setiembre del 2009 en que sacamos a luz los dos primeros libros: "Amadas" y "Apreciadas" , Keila y yo, nos hemos dedicado a profundizar en la palabra de Dios, trenzando el pasado con el presente, intentando penetrar en la psicología de las mujeres bíblicas, aprendiendo de ellas, sorprendiéndonos de cuanto de nosotras mismas reflejan estas mujeres. Así dimos a luz luego a "Abnegdas" y "Admiradas", libros que rescatan las cualidades de la maternidad. Estos primeros cuatro tomos de la serie "Mujeres valiosas" han llegado a las manos y corazones de muchas lectoras.




Luego Dios puso en mi corazón escribir "Amigas" porque las mujeres construimos relaciones cada día y no podemos vivir sin amigas. Todas necesitamos ser oídas, afirmadas y estar seguras que contamos con alguien para compartir nuestras alegrías y tristezas.

"Amigas" cuenta la historia de cuatro mujeres que se llamaban María, quienes disfrutaron la dicha de ser amigas y seguidoras de Jesús. ¿Sabías que Jesús las honró con su amistad? ¿Qué cualidades de amigas mostraron estas mujeres? ¿Qué experiencias vivieron juntas? ¿Y qué aprendieron de Jesús, el amigo por excelencia? Amigas que compartieron la alegría y el dolor. Que me hicieron recordar a aquellas mujeres que han pasado por mi vida dejando su huella.


Entonces pensamos dar un paso más profundo. Y le pedí a Keila que escribiera "Abrazadas". Porque todas las mujeres necesitamos un abrazo, cuánto más si hemos experimentado el abuso en alguna de sus formas. Las estadísticas en cuanto al tema son escalofriantes; el abuso sexual, emocional, espiritual y financiero es una realidad en nuestra sociedad. ¿Sabes qué dice Dios al respecto? ¿Acaso guarda silencio?
"Abrazadas" cuenta la historia de cuatro mujeres poco conocidas de la Biblia que sufrieron abuso, en base a sus experiencias podemos descubrir el corazón de Dios en cuanto a este tema en sus distintos matices.

Este libro toca las fibras más sensibles de las mujeres y descubrimos que desde tiempos muy antiguos las mujeres tuvimos que aprender a combatir esta lacra como fue el caso de Dina y el abuso sexual, Tamar y el abuso emocional además del sexual, La hija de Jefté y el abuso espiritual, La muchacha endemoniada y el abuso financiero.

¿Cómo se relacionan con el abuso que experimentamos las mujeres hoy? ¿Es posible la restauración? ¿Cómo ayudar en el proceso de la sanidad emocional de la víctima? ¿Puede Dios sanar el corazón de una mujer abusada? ¿Qué nos toca hacer a nosotras?
Keila nos dice: "Amada mujer, sí hay esperanza. Detrás de la nube negra del dolor, se oculta el sol de justicia que brindará sanidad a nuestros corazones. Recorramos juntas estas historias, meditemos en las promesas bíblicas, dejémonos abrazar por Dios".

Nos hemos trazado la meta de continuar con esta serie, sumergiéndonos en el alma de la mujer, es ese viaje íntimo que es escribir un libro para sacar a la superficie aquellas verdades eternas que puedan contribuir a confirmar en cada mujer de hoy el valor y la dignidad que Dios nos confirió desde su eternidad.

Patricia Adrianzén de Vergara


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CARTA DE UNA LECTORA DE "AMIGAS"




El libro “Amigas” guarda en sus páginas una riqueza contundente, tanto por su acuosa investigación, cuyas bases incuestionables tienen como fundamento la Biblia.



Me cautiva, hasta llevarme a ser partícipe activa, no sólo por su conocimiento sino, fortaleciendo mi fe, movilizándome con esperanza y ánimo, por la vigencia de la “Palabra viva”, que no cambia. Además es un indicador valioso, de nuestra madurez espiritual y poder saber, como dice la autora “qué tan efectivas somos en nuestra perseverancia y dedicación a las personas que consideramos nuestras amigas.”



La narración en primera persona, nos acerca a la individualidad de las protagonistas y nos traslada al tiempo y al espacio, permitiendo, que el lector haga un ejercicio obligado de contextualización con la sociedad contemporánea.



Muy interesante e invalorable es la explicación de algunos verbos del griego, idioma en que fue escrito el Nuevo Testamento, para alcanzar una exacta connotación y significado de las palabras. Por ejemplo, cuando nos explica el uso del verbo “oír”, “ekouen”, la autora nos da un alcance muy rico pues en el texto original griego significaba “un presente sin interrupción”. Ella nos dice que esta palabra expresaba continuidad, y en la experiencia de María de Betania, esto significaba, que “María de continuo escuchaba al maestro, ella tenía por costumbre hacerlo.”



En esta primera historia, me gustó también mucho el mensaje tan aleccionador, bondadoso y exhortativo de Patricia, llamando a mantener una relación de calidad, como amigas con nuestras hermanas. Ella nos dice: “No permitas que el tiempo tome la dimensión de la distancia. Construye un puente que llegue al corazón de tu hermana.”



En el caso de María Magdalena, al ver llorar a Jesús por la muerte de Lázaro, nos recuerda, el amor que el Señor tuvo por la humanidad cuando nos dice refiriéndose a Jesús: “la muerte le dolía” expresión muy profunda.



Sin duda, la autora hace gala de su pluma literaria y sentimiento cristiano, al describir el sufrimiento del Señor camino al Gólgota, por su discípula y amiga, María Magdalena. Permite que mi actitud de lectora se vigorice y conmueva con este hecho, que es más que historia, trae consigo el toque de la transformación de vidas.



El propósito de la autora se cumple cuando nos va conduciendo y animando a desarrollar los dones, que fue el estilo de vida en las protagonistas y que las lectoras tienen los elementos para la aplicación de esta pedagogía reflexiva, si así lo decidieran.



Me conmueve ver como la condición de la mujer de esa sociedad, excluida y postergada, retoma su dignidad y valía personal con el toque del compañerismo de Jesús, quien les otorgó el privilegio de ser portadora del mensaje de la resurrección a estas mujeres.



El libro “Amigas” nos convoca, al mismo tiempo, a ser co-protagonistas de la misma misión que tuvieron los personajes en este tiempo y con esta sociedad.





Elsa Chignee Campos

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LIBRO "ABRAZADAS"

martes, 17 de mayo de 2011



Comentario del libro “Abrazadas”

Por Elsa Chignee Campos



Este maravilloso libro tocó las fibras más sensibles de mi alma. Me pregunto. ¿Cómo será en aquellas que han sufrido el abuso? Yo no lo viví, pero a medida que leía el manuscrito, iban desfilando los pequeños rostros de Alicia, Nancy, Teresita, Rebeca, y muchas otras. Ninguna pasaba de los nueve años. Y así mismo, de niños, como Juan Julio, Manuel, Iván quienes fueron rescatados, en nuestro albergue, fundado para este fin y con quienes mantuve una relación personal. Me impresiona el acierto que la autora hace de la problemática, pero lo más rescatable es la solución a ella, que deviene de la Palabra de Dios y es por eso que ofrece consolación esperanza y vidas restauradas.



Situaciones y rostros cercanos, identificadas en la convivencia en nuestro albergue, como expresiones de vida, resultaron más contundentes que las apreciaciones psicológicas de un profesional, en un comienzo. Pudimos entender la causa del dolor, la impotencia del reclamo, y los anhelos de liberación, traducidas en rebeliones y peleas, en pesadillas nocturnas, en constantes escapadas de la escuela y del albergue, como en inapetencias o enuresis nocturnas.



Como refiere la autora muchos libros abordan el tema, pero ¡qué distinto es tener el libro abierto de una vida en crisis! Toda lectura secular, terapéutica en estas especialidades, que abordamos nos dieron parte del conocimiento, al tener inmediata necesidad de buscar, tratamiento a estas vidas en crisis. Pero gracias a Dios que tuvimos el recurso de la oración, y la fe, de saber que la obra de restauración la hace el Señor y en eso confié.



Mientras recorría las páginas de “Abrazadas” despertaba en mi interioridad, la identificación con ese sufrimiento real, que sin ser mío, tangiblemente, lo hice propio por empatía y acompañamiento. Sin embargo, lo más significativo del libro es el mensaje de esperanza, de sanidad, de ese afecto imperativo, prolongado y trascendente, que solo puede darlo el Dios de toda justicia. Quiero creer que nuestro trabajo no fue en vano y que las Alicias abandonadas, que pasaron por mi vida, sean “las jovencitas, hermosas, vestidas con las mejores ropas y de huérfanas hayan pasado a reinas” por la acción maravillosa de Dios, como magistralmente describe Keila Ochoa.



No es fácil ver de cerca a una sociedad dolida, pero sin compromiso, aun a ciertos magistrados insensibles, minimizando el daño, con actitudes que gritan en su interior, “eso se ve todos los días” legitimando conductas reprobables. La razón, es que la restauración de esas vidas resulta muy costosa e implica compromiso e inversión en el sistema y en las personas. Una mirada fría de estos líderes, es que los niños, “no producen” por eso se posterga toda inversión. Como solución final terminan, muchas veces devolviéndolos a los hogares maltratantes, sin comprobar la superación de la crisis.



Este libro, tiene relevancia porque vemos el actuar de Dios lleno de amor y compromiso con las víctimas. Como la autora precisa, si bien Dios no habla directamente del abuso, sin embargo, Dios empieza este proceso pedagógico, dándole un rostro humano a su pueblo. Advertimos, su paciencia interminable, su misericordia entregada por amor, para sellarlo con el abrazo del Padre, que las víctimas anhelan, como el sediento ciervo, que los Salmos nos relatan, cual imagen lacerada por la sed interior.



Allí esta el Padre, dolido, ofreciéndoles restauración de vidas, arrancando los eslabones reincidentes de la esclavitud en cadena, que como un cáncer, repiten lo que hicieron con ellos y ellas. Mas adelante, los lleva a ocupar una “situación privilegiada” nos dice Keila, cambiando en sonrisas los ceños fruncidos, en cánticos nuevos los lutos del alma, como cuando las “raíces son arrancadas de la palmeras, para convertidas en joyas preciosas” ratifica la autora.



Este libro no se puede dejar de leer y hasta tenerlo como un manual de encuentro y consulta, para todos aquellos que trabajan con niños, para todo consejero eclesial y aun más, las puertas de la Iglesia deben aperturarse y no estar clausuradas cuando el delito se comete. Somos los embajadores de Dios para ejercer justicia. Nuestro reto continúa, poniéndonos en la brecha por las víctimas, teniendo una voz actualizada y firme, buscando restauración a las que sufren humillación y les robaron su inocencia tempranamente. Es caminar de la mano, identificadas con la compasión de Jesús.



Gracias Keila porque junto al quebrantamiento que la lectura produjo en mi, también surgió la gratitud inmensa a Dios por las veces que me dirigió en la búsqueda de soluciones de crisis existenciales.





Keila Ochoa Harris (Escritora mexicana)

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PRIMER SEMINARIO DE PACIFICACIÓN BÍBLICA PARA MUJERES

jueves, 7 de abril de 2011





"Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios". (Mateo 5:9)


Estimada lectora:


En nuestra Sociedad a menudo las personas son alentadas a relacionarse entre sí de acuerdo a sus deseos egoístas, o desde una postura individualista, especialmente al enfrentar el conflicto.
¿Te encuentras atrapada en algún conflicto interpersonal? ¿Has descubierto las claves para resolver los conflictos? ¿Anhelas ser usada como un instrumento de paz?¿Quieres experimentar la paz en tu vida personal y en tu familia? ¿Quieres ayudar a construir una cultura de paz?

El libro "Mujeres Pacificadoras" contiene sabiduría práctica y aliento para las mujeres que quieran aprender cómo tornar cualquier conflicto en una oportunidad para construir relaciones profundas y cercanas.

Pero como este libro no edificará solamente tu vida, sino es una oportunidad para compartirlo con otras mujeres. Te invitamos cordialmente a participar del Primer Seminario de Pacificación Bíblica para Mujeres.

Será una cita muy especial para nosotras donde podremos intercambiar nuestras experiencias y necesidades.
Y conversar acerca de los principios bíblicos para fomentar una cultura de paz.

Ven y descubre que juntas podemos forjar una cultura de paz empezando por nosotras mismas. La Biblia nos inspira a amar a Dios con todo nuestro corazón, y a amar a nuestro prójimo como a nosotras mismas aún en medio del conflicto. Como dice el apóstol Santiago: "El fruto de la justicia se siembra en paz para los que hacen la paz". (Stgo 3:18)


Queremos que tengas la seguridad que aún hoy es posible experimentar el Shalom de Dios. La palabra hebrea para paz, shalom, es una palabra rica que encierra la idea de ir más allá que la ausencia de conflicto. Donde está shalom, la vida es buena y sana. Shalom es a menudo descrito de acuerdo al modelo triple de:
Paz con Dios, Paz con otros y Paz interna. Y esa paz integral es la que anhelamos que disfrutes.

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LECTORAS ESPERAN PUBLICACIÓN DEL LIBRO "AMIGAS"

jueves, 10 de marzo de 2011




Este libro “Amigas” por el acercamiento que hace la autora de su contenido, no sólo nos augura el deleite de su estilo literario, que la autora nos tiene acostumbrados. Sin duda, será el espejo indicador, que refleje, que tan buenas “amigas” somos. Descubro, en esta breve descripción, que el origen para ser realmente “Amigas”, tenemos que poner nuestro fundamento en Jesús, como las protagonistas lo hicieron.

La autora nos dice: “ respondieron a esa gracia y misericordia con una actitud de gratitud y consagración. Todas ellas se convirtieron en fieles seguidoras del maestro y le servían. Esto explica, la entrega, el mirar a la otra como a si misma, la continuidad que les hace ser UNA en Cristo y el servicio a su prójimo. Son estos elementos que Patricia, los precisa como los lazos indisolubles de los valores de la verdadera amistad. Desde ya, espero con mucha expectativa este libro que nos permitirá seguir descubriendo más, como llegar a ser una buena amiga.

Elsa Chigne



Espero "Amigas" ya que "Amadas" es un libro precioso que me ayudó a aumentar mi fe y reflexionar. Ahora estoy segura que en los momentos difíciles Dios siempre está conmigo.

Gladys Quispitongo

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DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER

martes, 8 de marzo de 2011

MUJER DIGNA

Al celebrar un año más el día Internacional de la Mujer, pienso no solamente en la importancia de reconocer el valor de nuestro género, sino me parece importante preguntar a cada mujer si está segura de su valor y dignidad como persona.

Todas sabemos que la mujer ha tenido que luchar por reinvindicar sus derechos en muchos ámbitos de la sociedad. Así consiguió su derecho al voto (1870-1945) y luego su derecho a la educación. Se ha opuesto frontalmente al autoritarismo y ha derribado jerarquías e injusticias. Ahora ha asumido nuevos roles y mayor participación en las decisiones de la sociedad. Ha ingresado masivamente al campo laboral demostrando su capacidad y al marco de competitividad de género. Podemos decir que en el mundo occidental la mujer ha conquistado el espacio que en la sociedad se merece. Aunque en otras sociedades lamentablemente la mujer sigue en un estado esclavitud, dominada por conductas y actitudes que merman su libertad y su plena realización.
  
En Latinoamérica, no podemos todavía cantar victoria.  Vivimos en una sociedad predominantemente machista, los altos índices de violencia familiar lo confirman. Pero muchos hombres también están cambiando su manera de ver a la mujer aunque les cuesta luchar contra sus micromachismos.
Mujer ¿cómo te defines a ti misma?

El tema de la autoestima es crucial para la mujer ya que de ella depende la salud emocional de la familia. Si nosotras estamos bien y tenemos un sentimiento de aprecio, de satisfacción, de valoración de nosotras mismas vamos a influenciar positivamente a nuestra familia. Por el contrario si no hemos aprendido a valorarnos y en secreto nos sentimos inconforme de lo que somos vamos a sentirnos frustradas e infelices y de alguna manera eso va a influenciar también en nuestro entorno.
Una mujer que se sabe y siente valiosa va a inspirar a otras mujeres y va a trazarse y lograr sus metas.

Construir una autoestima sana no es fácil, sobre todo cuando la realidad choca con nuestras expectativas. Cuando las condiciones en las que vivimos, las circunstancias que enfrentamos se levantan como un obstáculo. Cuando hemos sufrido. Cuando cargamos a rastras un pasado doloroso o que nos avergüenza. No siempre vamos a poder cambiar las condiciones externas. Si las condiciones externas limitan, el cambio tiene que darse en nosotras, Mujer tú eres quien escribe tu historia. No te dejes vencer. Y recuerda que hay un Dios que te creó a su imagen que te ama incondicionalmente.

Estaba recordando una escena de las Escrituras de una mujer que tenía "todas las de perder". La habían descubierto en una terrible falta que no era perdonada por esa sociedad. Pero no se trataba solamente de castigarla, sino que quisieron aprovecharse de su situación. En otras palabras, esta mujer fue "usada" por todos y nadie consideró su dignidad.
 
Permíteme contarte su historia. No sé si alguna circunstancia de tu vida se asemeje al trato que ella recibió de sus contemporáneos, pero déjame decirte que quien la rescató de su situación de miseria, está dispuesto también hoy a tenderte la mano sea cual sea tu situación dolorosa. 


Piedras avergonzadas





“Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿Dónde están los que te acusan? ¿Ninguno te condenó? Ella dijo: Ninguno Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno, vete y no peques más.” (Juan 8:10-11)



Una mujer es arrastrada por las calles. Semidesnuda, cubierta sólo por su vergüenza. Ha sido sorprendida en el acto de adulterio y existe una antigua ley que estipula su muerte. No sabemos cuánto tiempo lleva en esta condición. Si fueron meses, años que vive atrapada por sus emociones o si es hace poco que su corazón cedió a la tentación. Tal vez jamás imaginó ser descubierta, tal vez jamás se detuvo a pensar todo lo que arriesgaba o tiraba por la borda ¿una familia?, ¿esposo?, ¿hijos?, ¿prestigio, estabilidad?, ¿una conciencia limpia? ¿Dónde está el hombre que juró amarla? ¿Por qué no está a su lado enfrentando el mismo juicio? ¿Es que acaso huyó?

Una mujer es arrastrada por las calles. Llevada a la fuerza, pasada de mano en mano como si se tratara de un guiñapo y arrojada a los pies de un hombre. No saben que Aquél tiene un corazón que se conmueve por la miseria humana. Aunque lo disimula bien, pues como si no le importara, escribe algo en el suelo polvoriento. Ella aguarda resignada la condena, a esas alturas ya no cree en la humanidad.

Una mujer sin esperanza piensa que no tiene escapatoria. Cuando escucha que la voz del Maestro desafía a sus acusadores:

-Aquel de ustedes que esté libre de pecado, que tire la primera piedra.

La mujer se cubre instintivamente la cabeza y el rostro con sus brazos y manos, agazapada en la arena, esperando sentir el primer golpe, cuando escucha que las piedras caen sin dañarla a su alrededor. Mira por el rabillo del ojo y ve que uno a uno sus acusadores se retiran y sólo quedan ella y el Señor frente a frente quien le pregunta:

-Mujer, ¿dónde están? ¿Ya nadie te condena?

Ella dijo:

-Ninguno Señor.

Entonces Jesús le dijo:

-Ni yo te condeno. Vete y no peques más.

Él único que tenía el derecho a condenarla la absolvía. Le daba la libertad, la devolvía a la vida, dándole una nueva oportunidad.

Dios no pone en evidencia nuestros pecados. Tal vez nos ha visto transitar cubiertas sólo por nuestra vergüenza. Ha escuchado nuestros secretos y leído nuestros pensamientos. Sabía perfectamente cuando merecíamos ser castigadas. Pero jamás nos arrastraría por las calles ni nos pondría en evidencia. Porque Él tiene misericordia. Y misericordia es una palabra que tiene un significado especial. En latín se deriva de dos palabras misere (miseria, miserable, desdichado) cardia (corazón) y significa que el corazón se duele por la miseria humana. Así es la misericordia de Dios, se conmueve por nuestra miseria y se acerca a nosotros para rescatarnos de nuestra condición. Sólo Él puede tener esa clemencia y piedad . Solo Él es capaz de levantar nuestro rostro del polvo y abrir nuestros ojos a una realidad diferente. Sólo Él puede devolvernos la dignidad perdida.

Me gusta imaginar el final de esta mujer. Estoy casi segura que Jesús la cubrió con su manto, no la dejó ir desnuda. Aunque ella quería correr y esconderse se detuvo un instante más atrapada por su mirada. ¡Quería decirle tantas cosas! Agradecerle, llorar a sus pies, preguntarle si realmente era el Mesías. Pero no fue necesario, sus palabras habían penetrado en su alma y se sentía otra, Él la volvió a mirar sin ningún reproche e incomprensiblemente volvió a sentirse digna. Su vida valía la pena y tenían una nueva oportunidad, no iba a desperdiciarla.  Él se había enfrentado a todos esos hombres y sin violencia, con una sola frase ganó la batalla para ella.

Ahora ella debía librar la batalla de su propio corazón y construir su futuro. Pero transformada por su gracia.

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UN TROZO DE POESÍA DE LA VIDA MISMA

viernes, 4 de marzo de 2011





PRINCESAS

Mis hijas derraman
Las rutas de sus huellas en la arena

Son cóncavas ternuras
De pasos diminutos e infantiles
Que enrumban hacia un futuro
Que no podré acunar.

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MUJERES PACIFICADORAS




Esperanza Bíblica Para La Resolución De Conflictos

Tara Klena Barthel y Judy Dabler




¿Te ha atrapado la vida en algún conflicto interpersonal? ¿Sabes como preservar tus relaciones? ¿Cómo respondes frente al conflicto? ¿Anhelas ser una mujer de paz?

Ediciones Verbo Vivo publicará próximamente la versión en español del libro "Peace Making Woman". Ya está en imprenta y esperamos que sea de bendición para tu vida y para las personas que te rodean.

PRÓLOGO

Mujeres Pacificadoras es un libro cuyo objetivo es cambiar vidas. Contiene una riqueza de sabiduría y aliento para las mujeres que quieran aprender cómo tornar cualquier conflicto en una oportunidad para construir relaciones profundas y cercanas.
Mis amigas Tara y Judy comparten de su rica experiencia personal. Dios las ha refinado en el horno de sus propios conflictos personales, familiares y profesionales. Como resultado, ellas escriben con una encantadora autenticidad y vulnerabilidad y su enseñanza está adornada con ejemplos cautivantes personales con los que cualquier mujer se puede identificar.
Tara y Judy han ganado experiencia al guiar satisfactoriamente  a cientos de personas a través de muchos tipos de conflictos. Además los lectores podrán aplicar rápidamente los conocimientos y el consejo de Tara y Judy a los conflictos de la vida diaria, ya sea en casa, en la iglesia, en el lugar de trabajo o en esa “temible” reunión familiar.
El punto más fuerte de este libro es el de permanecer constantemente centrado en Cristo. En vez de llamar a las mujeres a trabajar más fuerte en sus propias virtudes, las autoras urgen a las mujeres a descansar completa y confiadamente en la obra redentora de Cristo. El evangelio- las buenas nuevas de que Jesús nos ha salvado de todos nuestros pecados – es tejido en cada aspecto de este modelo de pacificación. Cuanto más los cristianos abracen este modelo, más entenderemos lo que Jesús quería transmitir cuando dijo: “Mi yugo es fácil y ligera mi carga”.
Mujeres Pacificadoras es también absolutamente práctico. Las autoras nos dirigen a una amplia gama de escenarios conflictivos que las mujeres encaran en este complejo mundo actual y proveen pasos detallados y realistas para resolver toda clase de temas personales. Los lectores que reconozcan la profundidad y la practicidad de este libro regresarán una y otra vez para extraer de sus páginas más profundidad y descubrir las muchas joyas de sabiduría que Dios ha plantado aquí.
Prepárese para ser desafiada y animada, convencida e inspirada. Podría encontrarse a sí misma dividida entre querer devorar este libro y necesitar de una pausa para dejar que las verdades penetren. Cuando haya leído hasta el final y haya empezado a practicar lo que ha aprendido, su vida y sus relaciones nunca serán otra vez las mismas.


Ken Sande, presidente
Peacemaker Ministries



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LIBRO "AMIGAS"

lunes, 28 de febrero de 2011




"Amigas" es el nuevo título de la serie "Mujeres Valiosas" de Patricia Adrianzén de Vergara. Luego de la publicación de "Amadas, Apreciadas, Abnegadas y Admiradas". Nuestra mirada se enfoca ahora a valorizar la amistad.


El libro trata de cuatro mujeres con el mismo nombre unidas por el lazo de la amistad. Las cuatro se llamaban María, un nombre muy común en aquella época en el pueblo hebreo, pero estas mujeres, además del nombre compartían muchas otras cosas. Las cuatro tuvieron un encuentro con Jesús en distintos momentos y circunstancias de sus vidas y fueron perdonadas y transformadas por su amor. Las cuatro respondieron a esa gracia y misericordia con una actitud de gratitud y consagración. Todas ellas se convirtieron en fieles seguidoras del maestro y le servían. Una lectura de los evangelios nos permite asegurar que convivieron en la misma época y podemos imaginarlas juntas viviendo experiencias inolvidables, escuchando absortas las enseñanzas del maestro y siendo testigos de milagros que jamás imaginaron. Dos de ellas, María Magdalena y María la esposa de Cleofás, evidenciaron su lealtad al permanecer al pie de la cruz sosteniendo entre sus brazos a la madre de nuestro Señor. Y luego aparecen otra vez juntas el día de la resurrección cuando encontraron la tumba vacía y dialogaron con los ángeles. A María de Betania podemos considerarla, la amiga privilegiada, ya que el Maestro se hospedaba en su casa y era amigo también de su familia. Resulta envidiable la familiaridad que ella disfrutó con Jesús. La cuarta María de este libro, era la madre de Juan Marcos, quien luego sería el autor del segundo evangelio y también tuvo un protagonismo en los primeros años de la iglesia primitiva.


Mujeres amigas que unieron sus fuerzas y sus recursos para servir al Maestro. Cuyo mayor mérito fue que se convirtieron también en discípulas y amigas de Jesús. ¡Amigas de Jesús! Tal vez suene muy pretencioso, pero no es así. Ya que ellas, al igual que los discípulos, disfrutaron del compañerismo del Maestro y aprendieron el valor de una amistad verdadera y única. Seguramente atesoraron su enseñanza cuando escucharon de sus labios: “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos”.[1] Pero se quedaron atónitas cuando entendieron que Él cumplió en su persona esta verdad espiritual.


Las cuatro Marías de los evangelios pueden enseñarnos mucho sobre la amistad. Explorar las relaciones de Jesús con los seres humanos, el profundo afecto que sintió por quienes lo seguían es realmente enriquecedor. Las Marías se encuentran entre las privilegiadas que disfrutaron de la amistad del Rey de Reyes y Señor de Señores. Ese hecho debe darnos esperanza a todas nosotras, debe alimentar la convicción del profundo amor que Jesús siente por cada una en particular. No debemos desaprovechar la oportunidad que Él nos provee de ser nuestro amigo. Él ya lo dio todo por nosotras confirmando un pacto de amor eterno.

Al mismo tiempo, la experiencia de estas mujeres, nos anima a evaluarnos, qué tan efectivas somos en nuestra perseverancia y dedicación a las personas que consideramos nuestras amigas. De todas las personas que pasan por nuestra vida, que llegan y se van con el tiempo, tal vez sólo un pequeño grupo se desarrollará en una profunda amistad. Ya que desarrollar una amistad verdadera toman una gran inversión de tiempo y energía. ¿Tienes amigas a las que consideras dignas de ello? Dios me ha dado la bendición de conocer y amar a tantas amigas, que a la hora de dedicar este libro, comprendí que no podría nombrarlas a todas, pero que todas ellas se encontrarían en las descripción que hago de ellas sin necesidad de mencionar sus nombres. Porque de ellas recibí el consuelo, el aliento, la fortaleza, la alegría y todo aquello que  enriquece la vida y aleja la soledad.

 María de Betania, María Magdalena, María la esposa de Cleofás y María la madre de Juan Marcos nos marcan la ruta de la amistad. ¿Cuánto conoces de cada de ellas? El problema es que hoy en día muchos las confunden. Pero las Escrituras hacen una clara distinción de cada una. Porque para Dios es importante nuestra individualidad. Ellas tuvieron el privilegio que sus nombres fueran registrados en las Escrituras, y nosotras tenemos el privilegio a aprender de sus experiencias. Permitamos que sean ellas quienes se presenten y aclaren nuestras dudas.


Espero tener listo este libro para semana santa o a más tardar para el mes de Mayo. Mientras tanto te pido "Amiga" que ores por mí para que Dios me siga guiando a descubrir sus preciosas verdades y compartirlas con muchas mujeres más a través de la palabra escrita.




[1] Santa Biblia. Juan 15:13

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GRATITUD

domingo, 16 de enero de 2011

GRATITUD


Señor, “Gracias” es una palabra pequeña.
Demasiado, pequeña para tu grandeza.

Pequeñita para tu bondad.

Pequeñísima para tu misericordia.

Y diminuta para tu fidelidad.



Sin tregua he buscado la palabra

Suplicando el auxilio de sinónimos

Navegando en diccionarios y hasta

Ilusa me perdí en otros idiomas

sin hallar



La palabra sonora, palpitante,

La palabra unánime que pueda expresar

La gratitud de la humanidad



Mínimo ser frente a la constelación

De tus bondades

Abrumada no pude fabricar la palabra

Que exprese la gratitud que crece

En un corazón que se topó contigo

Y que seguirá caminando por la vida

Debiéndotelo todo.





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COMENTARIOS DE LECTORAS DE "ISHA. UN DIARIO DEVOCIONAL PARA TI"

martes, 21 de diciembre de 2010



Cuanto más leo, tengo la convicción de que "Isha. Un diario devocional para ti" es un don que nuestro Padre de Luz nos hace llegar, una vez más a través de la autora y amiga Patricia Adrianzén de Vergara.

 Él que conoce nuestro corazón de mujer, pues él lo hizo a Su semejanza, sabe bien de nuestras, necesidades, sueños, frustaciones, heridas, Él conoce las respuestas, Él es el único que tiene las respuestas. Es por eso que a través de este diario voy entendiendo que sólo Dios puede completar y saciar nuestra sedienta alma, y anhelo este año, conocer más a Aquel que nos ama tanto y desea ardientemente restaurar nuestra vida para que seamos tal como Él siempre anheló que fuesemos.




Mariana Quiroz Murillo

Arequipa



"Isha" es un devocional de mucha bendición para mí. Me siento muy bien porque cada día expreso ante Dios todo lo que está en mí. Me parece una ayuda complementaria de la Palabra de Dios, de mucho valor. Gracias.

Teresa Roncal


"Isha. Un Diario devocional para ti" es una bendición como palabra de Dios y por tu testimonio como un gran ejemplo de fe"

Hortensia Tarazona


Considero una bendición que Dios le haya dado a Patricia Adrianzén el don de escribir y dirigirla por medio de su Espíritu Santo, la animo a que prosiga en esta tarea, y no desmaye a pesar de circunstancias que se presenten porque Dios nos bendice a través de sus escritos y meditaciones.

Aura Violeta Angeles.


Lo que puedo contar es que "Isha. Un diario devocional para ti", me está ayudando mucho, enseñándome a perseverar y buscar más a Dios en todas las dificultades que se presentan en la vida.

Aprendí que Dios es justo, fiel es nuestro abogado que siempre está con nosotros en los momentos más difíciles de nuestra vida, ahora sé que la oración tiene mucho poder.

Maritza Ramos

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ISHA. UN DIARIO DEVOCIONAL PARA TI

jueves, 16 de diciembre de 2010

GRACIA PERSISTENTE



Estamos finalizando un año y a las puertas de iniciar uno nuevo. Si pudieras resumir en una sola palabra tu experiencia con Dios ¿Cuál sería? Como otros años de mi vida, finalizo este y empiezo el nuevo con mi palabra preferida "Gracia". Y es justamente este tema el que da inicio a "Isha. Un diario devocional para ti".

Escribí esta serie de reflexiones surgidas desde la cotidianeidad, de la vida misma, experiencias de mujeres que nos identifican a todas con nuestro Creador. En  cada mes del  año desarrollo un tema, en:
Enero: Gracia,
Febrero: Vida eterna y abundante,
Marzo: Oración,
Abril: Perdón,
Mayo: Familia,
Junio: Comunión,
Julio: Servicio,
Agosto: Dirección divina,
Setiembre: Palabra de Vida,
Octubre: Gratitud,
Noviembre: Misericordia,
Diciembre: Paz.
Te invito a profundizar en estos temas relacionados con los atributos, el carácter de Dios y nuestra relación con Dios, a través de reflexiones semanales. A la vez cada reflexión semanal tiene un estudio de apoyo a desarrollar diariamente durante esa semana. Así que el Diario devocional cubre los 365 días del año. ¿Te atreves a vivir conmigo esta aventura?


Enero 

GRACIA

No hago sino registrar la historia de Su gracia.
Al transitar las calles de esta vida con los ojos repletos de asombro
y los pulmones henchidos de la brisa celestial, en un paisaje humano.
Arriba el cielo inalcanzable y aquí abajo los pasos inciertos de los hombres.
El viento lleva una melodía que escapa de mis labios:
 ¡Cuán grande es Él, cuán grande es Él!
 La certeza de su amor, una luz en medio de la bruma.




 GRACIA SOBRE GRACIA

“El gran amor del Señor nunca se acaba, y su compasión jamás se agota.
Cada mañana se renuevan sus bondades: ¡muy grande es su fidelidad!
Por tanto,  digo: “El Señor es todo lo que tengo. ¡En él esperaré!” [1]
(Lamentaciones 3:22-24)


Abro mis manos y recibo más de ti. No puedo impedir tu generosidad y renuevo mi asombro cada mañana como tú renuevas tu fidelidad para conmigo. Vuelves a llenarme de ti. Aún cuando me veías desde lo alto abatida por un corazón engañoso y perverso, luchando contra una naturaleza que se rebelaba contra tus principios. Luchando por parecerme a lo que tu mente concibió cuando me creaste. Y me encuentro padre, abatida, desnuda frente a tu mirada, suplicándote que vendes una vez más mi alma herida.

Tu gracia se derrama entonces en forma de lluvia y rodea mi cuerpo y penetra hasta las fibras más profundas de mi ser. Una garúa juguetea en mis pestañas y mis labios se humedecen y pienso que esa humedad que proviene del cielo es como tu gracia, persistente, tangible, inacabable. Y de pronto, a pesar del frío me siento abrigada por ti. Camino contigo,  y nadie sabe con quién converso, a quién le encomiendo cada paso, por qué sonrío de rato en rato, por qué me desabrigo en medio de la lluvia. Es que tu presencia ha quemado mi ser y tu abrazo es suficiente, sobre todo ahora que estoy herida Padre porque bien sabes que el pecado me hirió.

Estaba allí rondándome, vigilando mis pasos, al acecho, calculando la debilidad de mis pensamientos y mis emociones para arrojar un dardo contra mí. Y yo Padre, tan frágil, tan humana, me protegía con tus palabras, me saturé de tus pensamientos y rechacé todo cuanto me ofrecía, sin embargo no pude preservar totalmente mi mente y mis emociones. El pecado me hirió Padre, me hirió y aunque nadie lo sabe ni lo percibe, lo sabes tú, porque tú Padre lo sabes todo, pero también porque yo te lo confesé una y otra vez, una y otra vez. Porque escuchaste mi súplica y mi llanto, viste mi intento de despojarme de ese peso, mi renuncia intermitente como tu gracia cada vez que a ella me acogía. Es que nada hiere ni duele más, ni puede hacer herida más profunda que el herirse uno mismo. Y es que el pecado hiere Padre, duele, derriba. Se adhiere a nuestra alma y nos golpea, punza, abre zanjas en la piel del alma y desangra el corazón. Y tú que todo lo sabes, que todo lo ves, que todo lo examinas, te dueles de nuestras heridas y es tu bálsamo la medicina a la que me acojo como la única esperanza de no sucumbir en la maldad de mi propia naturaleza engañosa. Y sabes Padre, que soy finita, pequeña, diminuta pecadora, que recorro las calles de esta vida intentando servirte con integridad de corazón, luchando contra mi misma, aferrándome a tu gracia, a tu poder, al obrar de tu Espíritu Santo que es la única esperanza de tener victoria.

Padre, extiende una vez más sobre mí tu gracia. Ministra mi cuerpo, recoge mis lágrimas, convénceme de la eficacia de tu poder limpiando mi vida, barriendo la suciedad más escondida de mi corazón, te necesito Padre porque sólo tu poder en mi puede obrar la santidad que se requiere para servirte con las manos limpias.


[1] Santa Biblia. Nueva Versión Internacional. Lamentaciones 3:22-24.


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